sábado, 19 de mayo de 2018

12-06-2018 Half Trail Estels del Sud

No pensaba participar en esta prueba pero tenía ganas de hacer alguna ultra y por motivos personales o profesionales no me cuadraba ninguna. Pensaba hacer la Marxa Románica de Navás pero ya la he hecho seis veces y me apetecía hacer algo distinto. Así que, en la última semana, buscando en runedia vi la información de esta prueba y me llamó poderosamente la atención. Descarté la opción ultra (105 kms +5100 desnivel), demasiado dura para mi actualmente y me decanté por la Half (65 kms, +2900), más asequible para mi nivel.

Un inconveniente era que esta carrera tiene como punto de partida el pueblo de Arnes, en Tarragona, ya lindando con Teruel y yo trabajo el viernes hasta las 11 de la noche. La salida era a las 7 de la mañana por lo que debía salir del trabajo y marchar directamente hacia allí y dormir en el coche. No me lo pensé demasiado y me puse a hacer la inscripción pero ya había finalizado el plazo. Envié un e-mail a la organización y aceptaron mi inscripción si la hacía ese mismo día. No lo dudé y la hice.



Así que el viernes por la noche, después de un día complicado en el trabajo, a las 22:15 (plegué antes dada la insistencia de mi compañera Mª José) salía de Monistrol de Montserrat en dirección Arnes. Llegué allí a las 12:45 aproximadamente y aparqué en el campo de fútbol junto a otros vehículos con más participantes. Después de preparar el coche me metía en el saco de dormir sobre la 1:30 de la mañana y las 5:30 sonaba la alarma del móvil. Me dirijí entonces a recoger el dorsal y la bolsa del corredor. La gestión fue rápida y enseguida volví al coche a desayunar y a preparar la mochila. Cuando hice la inscripción la previsión meteorológica era de una probabilidad muy baja de lluvias pero en los úlimos días había cambiado y anunciaban lluvias a partir de las 3 de la tarde.



Con todo preparado me dirijo a la zona de salida, paso el control de material y a las 7 de la mañana dan la salida puntualmente junto a los participantes de la ultra. Los primeros quilómetros son bastante asequibles por tramos de pista para pasar a senderos que sin tener un gran desnivel son un sube y baja constante. No me siento cómodo, noto mis piernas demasiado rígidas. Pienso que cuando empiece la subida de verdad me sentiré mejor. Aún así no paro de trotar en los tramos donde puedo. El camino va por bosques y a medida que ganamos altura el paisaje va cambiando y la roca va ganando protagonismo ante nuestros ojos. Después de una fuerte subida llegamos al primer avituallamiento. Antes de esta subida los participantes de la ultra se desvían y enfilan hacia el bonito pueblo de Besseit. Estamos en el km. 11 y llevo 1 h 50 min. Soy consciente de que no llevo un buen ritmo y que tardaré más  de lo previsto. Pensé que en función de la distancia y el desnivel podría acabar en unas 12 horas pero mi ritmo era inferior y teniendo en cuenta que había hecho poco desnivel y que no me sentía nada fresco, mi marca sería sensiblemente peor.



Como, bebo y tiro para adelante. Ahora toca una fuerte subida hasta llegar a una zona de prados muy agradable para correr. En el avituallamiento anterior marcaba otro a 7 kms pero va pasando el tiempo y no llego. Como no llevo reloj no tengo claro si mi percepción del tiempo y los quilómetro es más o menos acertada. Desde esta zona alta nos queda el Mont Caro enfrente (al que no tenemos que subir) y finalmente empezamos a bajar aunque nunca del todo, ya que siempre hay tramos de subida y muchos cambios de dirección que hace que me sienta absolutamente desorientado. Me empiezo a desesperar por no llegar al avituallamiento. Llegamos a una urbanización y después de dar muchas vueltas llego al control. Para mi sorpresa estoy en el km. 23. Llevo 4h 10 min. El avituallamiento está muy bien surtido y como en abundancia y cargo bebida. El siguiente también lo marca a 7 kms y desde ahí hasta Pauls hay 14 kms. más.


El Mont Caro

Todo este tramo (21 kms) lo hago sin pasar por ningún avituallamiento. El que anunciaba a 7 kms estaba sin provisiones. A las 12 más o menos empieza a llover, es una lluvia ligera y de momento no me tengo ni que poner la chaqueta. Las nubes rugen y la expectactiva ante todo lo que falta es poco alentadora, sin embargo sigo para adelante sin pensar mucho. Ensimismado en mis pensamientos, absolutamente solo, sin sonido alguno que no sean los propios de la naturaleza voy avanzando. Hay tramos muy duros de subida, senderos preciosos por bosque y zonas de roca y prados en las zonas altas. En estas se añade el peligro de la niebla. Hay que ir con mucho ciudado para no perder las señales ya que la visión se extiende a pocos metros de mis ojos y no hay senderos definidos. En algunos momentos, de entre la niebla, aparecen las siluetas de enormes vacas negras que en posición desafiante, con sus enormes cuernos, te hacen ir con precaución. Al llegar a ellas se apartan sin más, sin mirarte siquiera, con un absoluto gesto de indiferencia. No paro de subir y bajar aunque mi mayor preocupación sigue siendo la niebla. Hace mucho tiempo que no tenía esta sensación de soledad. Es maravilloso. Bueno, tampoco lo puedo llamar soledad ya que me siento en unión con la tierra y con el aire. Hablo con los árboles, con las piedras y con las nubes, en largos diálogos sobre la vida, bueno sobre mi. Me siento estupendamente. Por fin, parece que el camino se decide a bajar con un poco más de valentía. Ahora sí que me tengo que poner ropa para la lluvia ya que esta arrecia.  Me adelanta un corredor (por fin una presencia humana) y me comenta que deben faltar unos 5 kms. para llegar a Pauls. Poco a poco su silueta se va haciendo más pequeña hasta que desaparece. El camino ya si baja de verdad y por fin llego a Pauls (km 44). Vuelvo a comer bastante y cargo bebida, charlo tranquilamente con un corredor y con las voluntarias encargadas del avituallamiento. Llevo invertidas 9 horas y me faltan 21 kms. por caminos muy técnicos. No pienso en el tiempo, sé que la voy a acabar y punto. Así que me quito la chaqueta ya que ahora no llueve y tiro de nuevo hacia adelante con alegría y decisión.


Salgo de Pauls subiendo por las empinadas calles de este pueblo. Desde la parte alta de éste voy por pista en ligera subida hasta coger un sendero que ya no para de subir en zig-zag hasta el Coll de Gilaberta. El último tramo de subida es realmente explosivo para completar una ascensión de más de 600 metros de desnivel. En esta zona vuelve a aparecer la niebla y el sol hace un tímido intento de penetrar entre las nubes. Pienso, ingenuamente, que llegaré a Arnes con buen tiempo. Nada más lejos de la realidad. Bajando hacia el fondo del barranco las nubes vuelven a avisar de que no quieren darnos tregua. Llegando abajo, se perfila la silueta de las Roques d´en Benet y en unos instantes éstas sobresalen majestuosas y altivas. Sigo avanzando, subiendo y bajando y llego al último avituallamiento. Quedan 9 kms para la meta. El cielo está oscuro y vuelve a llover. Como algo y después de una breve charla y ya disponiéndome a salir la lluvia aprieta de verdad. Salgo igualmente y me encuentro bajo una lluvia torrencial. Le reprocho a las nubes su comportamiento y éstas me contestan con rayos y truenos. Me doy por vencido ante su poder y les doy las gracias. Al fin y al cabo hubiera sido peor en otra zona. Ahora voy por carretera y pistas. Pienso en lo que les queda a los participantes de la ultra. Como les pille esta lluvia por las zonas altas lo pasarán muy mal. Llego a un cruce y hay varios coches aparcados. Me preguntan si quiero abandonar pero les digo que no, que ya voy a acabar y que además no creo que ese forma de llover vaya a a ser eterna, en algún momento deberá aflojar. Me alejo de ellos imaginando los pensamientos que rondarán por su cabeza respecto a lo que nos mueve para seguir en esas condiciones. Yo me encuentro realmente bien, supongo que la subida de adrenalina, ante la situación de tener que llegar lo antes posible por pura suervivencia, esconde mi cansancio y siento mis piernas mejor que en todo el resto de la prueba. Después de unos 20 minutos de lluvia intensa ésta remite un poco. Estoy calado hasta los huesos y no me queda otra que seguir hacia adelante sin parar para no enfriarme demasiado. Al poco dejamos la pista y cogemos un sendero que nos llevará al río Estrets, una zona muy bonita de roca y en la que debido a las fuertes lluvias no para de bajar agua por todos lados. Aquí me adelanta un corredor, que va realmente rápido. Me sorprende verlo tan fresco y me pregunta que cuanto queda. Le digo que nos deben quedar 4 o 5 kms y enseguida lo pierdo de vista. Al día siguiente caí en la cuenta de que debía de ser el primer clasificado de la ultra y sentí una gran admiración por estos atletas tan fuertes. Seguimos por el camino que transcurre por el borde del río. Nos queda una sorpresa, en un momento las señales nos devían del camino y nos hacen atravesar el río Estrets. Con el agua por encima de las rodillas y notando su fuerza lo atravieso. Hay que ir con cuidado y los bastones me sirven de gran ayuda para ir midiendo la profundidad del agua. Una vez pasado este obstáculo ya enfilamos, por fin, en dirección Arnes. Veo el pueblo a lo lejos y calculo que me quedaràn un par de quilómetros. Llego a éste por carretera y cruzo la línea de llegada entre los aplausos del público. He tardado 13 h 35 min 48 seg, o sea que son más de las ocho y media de la tarde.

Roques d´en Benet

Me cuelgan mi merecida medalla y me ofrecen comida y bebida. Se lo agradezco pero solo quiero ir a los vestuarios, ducharme y ponerme ropa seca. La ducha de agua caliente me sienta de maravilla y una vez cambiado, me monto en el coche y conduzco más de dos horas y media hasta casa. Llego a las 12 de la noche, muerto de hambre y de cansancio.

Tramo final por el río Estrets. Agua por todos lados.

La verdad es que mi marca no ha sido buena. Hace no demasiados años creo que hubiera acabado en unas 11 horas pero aún así estoy muy contento por mi actitud y por todos los momentos y las sensaciones vividas.

Mirando las clasificaciones veo que he quedado en la posición 120. Detrás mío solo han entrado 6 o 7 corredores más. No sé cuantos salimos pero había 180 inscritos o sea que habrán habido bastantes abandonos. De la ultra solo han llegado 25 corredores. El resto han sido neutralizados. Creo que ha sido la mejor decisión dadas las circunstancias.


miércoles, 9 de mayo de 2018

25-03-2018 Trail Costa Brava

Ha sido la primera edición de esta carrera y no podía dejar pasar la oportunidad de hacerla. La zona por la que discurre es espectacular, especialmente el Cap de Begur. Cuando vi la información de la prueba y especificaba 2100 m de desnvel positivo pensé que era un error. La zona la conozco y no veía tanto desnivel. Una vez iba haciendo quilómetros pude comprobar que los diseñadores del recorrido ya se habían encargado de buscar desnivel donde yo no lo esperaba.



Quedé con Antonio para hacerla y fuimos juntos. La noche anterior cambiaban la hora, así que sumamos al madrugón una hora menos de sueño. Ahora no recuerdo a que hora empezaba la carrera, supongo que a las 8. Fuimos de Terrassa a Palamós en coche y aquí cogimos un bus que nos llevó a Pals, lugar de inicio de la prueba. Llegamos con bastante tiempo para recoger el dorsal, cambiarnos tranquilamente, hacernos un café que la organización puso a nuestra disposición, dejar la bolsa y pasar por el WC.


El tiempo amenazaba lluvia y lloviznó un poco al inicio de la carrera pero poca cosa. Cuando dan la salida, la mayoría salen que se las pelan, cosa a la que ya estoy acostumbrado. Siempre me quedo en la cola y voy haciendo a mi ritmo. Desde Pals hasta la playa hay unos 9 kms por los senderos y pistas por los que corrimos. Aquí fuimos buen ritmo casi todo el tramo.



Pasamos el primer avituallamiento y ya enfilamos por la costa hasta el final. Solo en un pequeño tramo pasado Cap Roig nos hicieron ir por pistas del interior y fue por un cambio en el recorrido ya que había mala mar y el camino original practicamente estaba en el agua.



A partir de aquí vamos por senderos pegados al mar, mucha roca y un sube y baja continuo que nos hace pasar por Sa Riera, Sa Tuna, Mirador de Sant Josep. El Semàfor (después de hacernos bajar casi hasta el agua y subir grimpando hasta una bandera pirata), Fornells y Aiguablava. En el tramo entre Aiguablava y Tamariu nos hacen subir de nuevo hasta una bandera pirata por una subida totalmente explosiva pero con unas vistas espectaculares. Aquí Antonio de dice que tire yo, que no se siente cómodo en la subidas y que prefiere ir a su ritmo y no cortar el mío. En un principio le digo que no pero me lo pienso mejor y al final le digo que si, que será lo mejor para los dos. Así que, a partir de este punto, voy solo.



Paso por Tamariu un cuarto de hora antes del cierre del control. La verdad es que en este terreno es muy difícil ir ràpido y poder correr en algún tramo. Luego se pasa por Cala Pedrosa, subimos al Far de Sant Sebastià y a partir de aquí ya se puede correr. Bajamos a Llafranc, pasamos por Calella de Palafrugell, Cap Roig (pasó el control cuando faltan 5 min para cerrarlo) , Platja del Castell, La Fosca y Palamós.



La llegada es un pequeño pabellon al lado del estadio de fútbol y entro con un tiempo de 7:45:34 (dan 8 horas de tiempo máximo).Demasiado tiempo para la distancia pero no he podido hacer más. Aún así, he disfrutado muchísimo del entorno. Cuando estoy en la ducha, ya vistiéndome, aparece Antonio. Solo ha tardado 13 minutos más que yo. Está claro que no se sentía cómodo con mi ritmo.



Mi posición final ha sido la 164 de 180 llegados.  Creo que para hacerle  asequible a más personas estaría bien que dieran una hora más de tiempo para completarla. Por lo demás, excelente organización.


domingo, 6 de mayo de 2018

18-02-2018 Valles Drac Race

Después de un mes entero lesionado, quizás la lesión más larga que he tenido, y con apenas dos semanas de entrenamiento, he completado de nuevo la Valles Drac Race, con sus 48 kms y 2200 m de desnivel positivo.

Cuando me inscribí no pensé que la lesión se iba a alargar tanto y seguramente participar no era la mejor opción. Pero ya se sabe como somos los corredores. A mi favor estaba el hecho de conocer bastante bien todo el recorrido.



A las 8 de la mañana saliamos desde la Plaça de les Nacions Unides de Terrassa en dirección a Matadepera y una vez atravesado este pueblo nos encaminams hacia el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt. El hecho de ser parque natural hace que, a pesar de los esfuerzos de la organización por ofrecer un recorrido atractivo, el itinerario transcurra en buena parte por pistas, especialmente en la primera parte hasta llegar a Mura. Aún así hay parajes muy interesantes como la Carena de Can Sabater, el Marquet de les Roques, la Canal del Llor y el sendero entre el Collet del Llor y la carretera pasando por la Font de la Guineu. Una vez en Mura, habiendo pasado por la excelente masía de Sant Lleïr, con una ubicación privilegiada, soy consciente de que estoy bastante cansado. Llevo unos 25 kms y peor tiempo que el año pasado, aunque esto tampoco me importa mucho, ni siquiera llevo reloj. Como algo en el avituallamiento y sigo para completar la segunda parte.



Desde Mura a Terrassa atravesando toda la Serra de l´Obac se pasa por lugares espléndidos. Salimos de Mura en dirección al Puig de la Bauma, luego hay un tramo de pistas hasta encarar la subida al Turó dels Ducs. Desde aquí vamos careneando todo el rato (con vistas hacia Montserrat y hacia La Mola) pasando por el Coll de Boix, Font de la Pola, Coll de Tres Creus, Turó de la Carlina, Roca del Corb, Puig Codina, Turó dels Caus Cremats, Turó de les Pedritxes (Pico del Aguila) y bajada por la carena del mismo nombre hacia los alrededores de Terrassa donde ya, por pistas se llega a la meta. Esta parte es espectacular y se puede realizar sólo este tramo (de unos 24 kms) quien así lo prefiera. La organización pone autobuses para ir hasta Mura.



He acabado en 7:40:09, veintidos minutos más que el año pasado pero igual de contento. He notado mucho el parón del mes anterior. M posición ha sido la 121 de 145 llegados.



Muy recomendable.

sábado, 5 de mayo de 2018

Pujada a la Mola per Nadal 25-12-2017

Un año más (y creo que van nueve seguidos) he participado en esta carrera. Bueno, llamarle carrera es un decir. Sí que hay corredores que van a competir y hay clasificaciones y eso pero la mayoría van a pasar un buen rato. Incluso muchos suben andando todo el recorrido.



Bueno, a mi me gusta sobre todo el ambiente de esta prueba al ser un día tan especial. Normalmente suelo dormir tres o cuatro horas como mucho pero aún así vale la pena.

Este año venía de una lesión en un gemelo. No tenía claro cual iba a ser mi rendimiento por lo que mi tiempo de 36 min 30 seg. lo puedo dar por bastante bueno.



Excelente día para compartir con corredores de montaña en un ambiente relajado.

domingo, 22 de abril de 2018

14-03-2018 Roger Waters Gira Us &Them Palau Sant Jordi

Me enteré hace meses que la gira que Roger Waters incluía concierto en Barcelona. En aquel momento pensé que estaría muy bien asistir pero fue pasando el tiempo y no me interesé más. Cuando faltaba poco la noticia llegó de nuevo a mis oídos pero entonces pensé que ya no habría entradas ya que actualmente y desde que se obtienen entradas por Internet es difícil que éstas no se agoten en pocas horas para conciertos de esta magnitud. Hace años para asistir a un concierto debías planearlo con tiempo y bajarte una tarde a BCN, a discos Castello por ejemplo, a comprar tu entrada y la unos cuantos colegas más. Las entradas eran de más calidad que en la actualidad que son un folio facturado en tu propia impresora. Entonces la guardabas como oro en paño y le pedías a los empleados de las puertas que te las cortaran por favor sin romperlas demasiado, a poder ser por la línea de puntos si ésta existía.



Pink Floyd no fué uno de los grupos favoritos en mi juventud. A pesar de eso ya de adolescente tenía en mi colección "The Dark Side of the Moon", "Wish you were here" y "Animals" pero en esa època estaba más interesado en bandas como Deep Purple, Led Zeppelin, Lou Reed o Rory Gallaguer. Aún así, en nuestras acampadas siempre escuchábamos en la tienda de campaña y antes de conciliar el sueño el disco "Wish you were here". Era una tradición casi de obligado cumplimiento.

De hecho, me di cuenta de lo importantes que eran estos temas para mí cuando tuve la oportunidad de ver a Pink Floyd en Julio de 1988, en el ya derribado Estadio de Sarriá. De aquel concierto salí realmente emcionado. Solo me faltó una cosa y era que en el repertorio figurara algún tema de "Animals" y por supuesto la presencia de Roger Waters. Así que 30 años más tarde he podido satisfacer aquel deseo.

Como decía al principio había descartado ir al concierto pero el sábado 14 de Abril por la mañana, después de salir a correr y mientras desayunaba, vi en las noticas de TV3 la crónica de la actuación de la noche anterior. En ese momento se despertó en mi una llama interior que me empujó a mirar si quedaban entradas. Y efectivamente así era. Aún así no lo tenía claro: que si el dinero, que si la pereza de ir a BCN, aparcar, etc y lo volví a descartar. Pero la llama seguía viva y después de la siesta volví a entrar en las webs de compras de entradas y esta vez sí, me decidí a adquirir una. Era de las baratas (51 €), encima del escenario, en el tercer piso, pero para lo que yo quería vivir ya me estaba bien. Eran las 18:15 de la tarde y el concierto empezaba a las 21 h.


Y aquí empiezan las dificultades. A mi impresora le falta tinta y el código de barras no se ve con la suficiente claridad. También la llevo en el móvil pero no sé si este formato serà válido, no logro ver esta información en las condiciones que especifica en la web. Llamo a mi hermano pero no le funciona la impresora, llamo a mi sobrina pero no está. La grabo en un pen y pienso en pasar por una copisteria pero Mayte llama a la puerta de mis vecinos, con los que nos pedimos favores mutuos, hace ya muchos años que nos conocemos. Ellos sí tienen impresora que funcione y nos ponemos en ello. Pero claro, la ley de Murphy está para algo y al encender el ordenador empiezan a instalarse actualizaciones. Total, después de 20 minutos de nervios conseguimos imprimir la entrada. Gracias, Enrique y Manoli. Mientras tanto Mayte me prepara un bocadillo y un botellín de agua ya que no me dará tiempo a nada. Son las 19:15 y si todo va bien tengo tiempo. Ahora toca coger la autopista y atravesar BCN en coche, llegar y aparcar. El tráfico es intenso y una vez que consigo llegar a los alrededores de Plaça Espanya y encaro la subida a Monjuic ya veo que aparcar será muy complicado. Miro al cielo pensando "que dificiles son a veces las cosas" y justo en ese  momento un coche diez metros delante de mí pone el intermitente y sale de su sitio. He tenido mucha suerte y estoy justo al inicio de las escaleras hacia el estadio. Una marea de gente va subiendo y yo estoy contento, tengo la certeza de que llegaré a tiempo. Al acercarme a las inmediaciones del Palau Sant Jordi veo la cola que hay que hacer para entrar. Es larga pero avanza a buen ritmo, así que aprovecho para comerme el bocata y beberme al agua ya que no sé si me dejarán pasar la botella. Paso dos controles y cuando llego al último, en el que te leen el código de barras de la entrada, me dicen que hay un error. Se me cae el mundo encima. Un empleado de seguridad me acompaña muy amablemente a un puesto de incidencias y ahí me confirman que la entrada es correcta, ¡menudo susto!. Por fin puedo entrar y a las 20:45, un cuarto de hora antes del inicio del concierto estoy sentado en mi localidad. En la pantalla se ve la imagen de una mujer de espaldas y no hay música de ambiente. El ambiente es tranquilo y yo empiezo a sentir un cosquilleo en mi abdomen. Todo listo para disfrutar. ¡Y vaya si lo hice!

Sobre las 21:20 se apagan las luces, imagino que esperando a que la gente que aún hacía cola acabara de entrar, y a partir de las primeras notas de "Breathe" todo lo que ocurrió sobre el escenario fue maravilloso. En Internet se pueden encontar crónicas muy buenas y con muchos detalles del concierto. Esta está hecha más desde el corazón y de mi vivencia personal y las cosas que pasaron por mi cabeza en esas más de dos horas y media de concierto.



Mis sensaciones fueron un mezcla de calma y mucha emoción. Nada de euforia en esta ocasión, a momentos me descubría a mi mismo totalmente relajado y rendido ante tanta belleza.¿Y mis sentimientos? mezcla también de nostalgia (lo que no volverá, ciertas ilusiones de juventud) y de alegría (lo que he vivido, lo que he sentido, la gente a la que he querido y la que quiero). Llegué pensando que esto era una despedida, que hay que cerrar ciclos y que esto era recrearse demasiado en la nostalgia. Que le vamos a hacer, la música de este siglo no me emociona, hay músicos estupendos y la tecnología actual es magnífica para los conciertos pero no me llega al corazón. La música es maravillosa por si misma pero la experiencia es más completa si va ligada a unas vivencias, sin ellas le falta algo y claro, las vivencias más intensas se viven en la juventud, con tus amigos, pareja o hijos pequeños. Y cuando lo vuelves a sentir, con la música como vehículo, las emociones se desbordan y alguna lagrimita se derrama de tus ojos. Y piensas en lo feliz y lo afortunado que has sido (y que eres) en algunos momentos de tu vida.



El inicio del concierto fue una declaración de intenciones. Versiones fieles al original, incluyendo todos los detalles, el mismo sonido y los solos clavados. Evidentemente la voz de Roger Waters no es la misma de entonces y los pasajes cantados por David Gilmour son muy bien interpretados por el guitarrista. Empezaron con el estupendo "Breathe"para enlazar con la hipnótica "One on these days" (del álbum Meedle). De aqui dieron paso a "Time", quizás unos de los temas más esperados y emblemáticos de Pink Floyd y las emociones iban en aumento. Fieles al disco empalmaron con "Great Gig in the Sky" donde las voces de las dos cantantes no alcanzaron, para mi gusto, las cotas de emoción y sensibilidad del original, Fue quizás el único tema donde se permitieron hacer cambios respecto a la versión del disco. Los temas se sucedían sin pausas y empezó a sonar "Wellcome to Machine", tema que aún hoy día me parece muy vanguardista y que cuando lo escuchaba en la adolescencia ya me parecía del futuro. Creía entonces que en todos los temas había algo místico que yo debía de entender y que con el tiempo he llegado a pensar que no hay nada que descubrir, que son así porque sí, porque sus compositores lo buscaron así. Pasaron entonces a tres temas del último trabajo de Waters ("Deja Vú", "The last Refugee" y "Picture That") que a pesar de no haberlos escuchado nunca me gustaron bastante y no desentonaron con el resto del repertorio. Continuó con la emotiva "Wish you were here" y miré al cielo recordando a mi malogrado amigo Manolo. La sombra alargada de David Gilmour planeaba sobre el Sant Jordi y en mi imaginación acompañaba con su voz las notas del solo de guitarra. El final de la primera parte acabó con "Another Brick on the Wall", la archifamosa canción de "The Wall". Nunca me gustó especialmente este tema, demasiado pop para mi a pesar de su potente mensaje. Aún así debo decir que en directo me pareció estupenda. Los niños que hacían la coreografía estaban alucinando encima del escenario. Debió de ser una gran experiencia para ellos.



Ahora tocaban veinte minutos de descanso. Muchas caras de felicidad entre los asistentes en el momento de acudir a alguna barra de los bares que habían en el Palau Sant Jordi y puertas abiertas para acceder al exterior y poder fumar. Me gustó mucho que el público respetara con bastante silencio los temas y que en ningún momento les diera por dar palmas para acompañer algún tema, acto que me molesta profundamente. Aún quedaba la segunda parte y seguiamos con muchas ganas de disfrutar.

Las luces se apagan, desde las alturas desciende una pantalla que va desplegándose, una pantalla gigante perpendicular al escenario. La imagen que hay en ella es la de la fábrica de la portada de é"Animals" y empezan a sonar los acordes de "Dogs". Ahora sí que entro en euforia, era este uno de los momentos por los que había decidido venir. La versión fue excelente y me pareció soberbio el solo de guitarra con ese momento que tiene que parece que se canse de sí mismo y del tema y lo mande todo a hacer puñetas para volver de nuevo a brillar. ¡Cuanta belleza! Después otro tema de "Animals", nada menos que "Pigs". En la pantalla se mezclan imágenes de politicos, colores y los propios músicos tocando. Se despiden de todo este despliegue con una frase final:"Trump, eres un gilipollas". No es muy poético pero es la verdad.
Siguió el espectáculo con "Money". La verdad es que no quería que la tocaran y no sabía si lo hacían o no. Aunque sabía algunos temas del repertorio no quise enterarme de él en su totalidad. Me gustan las sorpresas y si en un concierto tocan algún tema que no esperas parece que aún lo disfrutas más. No quería que tocaran "Money", no sé, supongo que ya lo he escuchado demasiado. Es un tema que en mi juventud sí que me encantaba y cuando vi a Pink Floyd lo alargaron mucho y yo no quería eso. Quería que los temas fuesen igual que en el disco, no hace falta alargar un solo, los temas están bien así. Afortunandamente la versión fue clavada al original incluído el solo de saxo. Agradecí que fuera así, para improvisar y alargar ya están los músicos de jazz. Este tema dió paso a "Us and Them", precioso y magnífico. Tocaron un último tema del último trabajo de Waters de título "Smell the Roses". Siguieron entonces con más temas de "The Dark Side of the Moon" e interpretaron "Brain Damage" y "Eclipse" con una pirámide de luz encima del escenario y de una parte del público. Los adjetivos ya los he acabado antes. Para mí, lo mejor del concierto ya había pasado.



Después de estos temas el público quiso premiar a este enorme músico y a la banda que lo acompañaba. Una ovación impresionante, larga, muy larga, yo creo que fueron siete u ocho minuts en los que Roger Waters no pudo articular palabra. Visiblemente emocionado, mirado a un lado y al otro del escenario, buscando la complicidad de sus músicos. Rendimos así homenaje a uno de los mejores músicos de la historia del rock y le dimos las gracias por lo que hemos disfrutado grancias a él. Tambien se las dimos por habernos dado la oportunidad de haberlo escuchado esa noche y de haber sido testigos de tanta belleza y sensibilidad gracias a su música y a su presencia. Finalmente pudo hablar y aunque no sé inglés pude entender lo agradecido que estaba y todo el amor que percibía en aquel momento, en aquel lugar.

Acabó el concierto con dos temas de "The Wall": "Mother" y "Confortably Numb", ambos excelentes y que dejaron al público exahusto. Nadie osó  pedir un bis. 




jueves, 30 de noviembre de 2017

29-10-2017 Marató de Muntanya de Sant Llorenç Savall

Ha sido mi tercera participación en esta maratón de montaña después de haberlo hecho en 2010 y 2014. En esta ocasión se ha hecho el recorrido en sentido inverso a las ediciones anteriores. También se han hecho modificaciones en algunas zonas ya que la Direcció del Parc Natural de Sant Llorenç del Munt cada día pone más restricciones. Aunque en la web anunciaba un desnivel positivo de 2200 m en la clasificación constaba que era de 1653.

Después de recoger el dorsal en el pabellón municipal, de saludar caras conocidas y dejar mi mochila en el guardarropa me dirijo a la línea de salida. Esta se da puntualmente a las 7 de la mañana.

Primeros compases de la carrera
Los primerso quilómetros son bastante corribles por pista hasta la Casa de la Muntada en la Vall d´Horta. Aquí empezamos a subir en serio  en dirección Castelldepera y Era Ventosa pero sin pasar, en esta ocasión, por la magnífica Roca Sereny. De Era Ventosa hay una buena bajada, algo técnica, hasta llegar al Marquet de les Roques, una edificación que sorprende por su forma, color y ubicación. Aquí empieza el tramo de subida más duro de la carrera. Primero hasta el Collet del Llor, desde aquí al Coll d´Eres (avituallamiento), carena del Pagés y la Mola. Hasta aquí se han hecho algo más de 19 kms. Ahora toca una fuerte bajada por el Cami dels Monjos del que hay que desviarse para buscar el Coll de Grúa al que no llegamos. Este tramo creo que se podía haber resuelto mejor ya que el Camí dels Monjos, un domingo a esas horas es una romería de gente subiendo y no es cómodo ni para nosostros ni para ellos. El caso es que ahora toca bajar por la Carena del Sabater. Vamos dejando los senderos que nos encontramos y lo hacemos todo por pista con muy buenas vistas de esa cara del macizo, quizás la más espectacular.

Tramo de Les Arenes-Riu Ripoll
Llegamos a Les Arenes  y pasamos por una bonita zona de roca donde el Riu Ripoll es el protagonista. A partir de aquí vamos por un terreno muy variado y rompedor con muchas subidas y bajadas cortas pero que van dejando huella. En algunos tramos vamos por pista pero rápidamente nos volvemos a meter por senderos. Aún queda una sorpresa ya que dejando el pueblo a nuestra izquierda volvemos a ascender un buen rato unos 300 m de desnivel positivo. Pasamos por una ermita y seguimos subiendo, con un tramo final corto pero muy duro. Llegamos al último avituallamiento y ahora por pista ya bajamos directamente a Sant Llorenç Savall.

Ultimo tramo de bajada
Esta última parte no la conocía (bueno por la ermita si había pasado) y compensa los tramos que se han dejado de hacer en el recorrido original. Cuando llegas al km, 30 crees que ya está todo hecho pero entre este quilómetro y el 37 es un perfil muy rompedor. Me ha gustado.

Al final llego a la meta en 6:03:42 y en la posición 197 de 281 llegados. Un bocadillo, un rato de charla y una buena ducha son el colofón para un excelente día de montaña.

lunes, 27 de noviembre de 2017

02-09-2017 Cursa de Matadepera 10 kms.

Ya he perdido la cuenta de las veces que he corrido esta carrera. Siempre que puedo participo ya que es la primera después de las vacaciones y es una excelente oportunidad para comprobar el estado de forma. Otro factor importante es la proximidad, ya que se desarrolla cerca de casa.

En esta ocasión acompañé a Alex, un usuario del recurso sociosanitario donde trabajo y al que durante este tiempo he estado ayudando a desarrollar la afición a correr habitualmente.

Después de darle todos los consejos que se pueden dar a una persona en su primera carrera (que no se vuleva loco y se deje llevar por el ritmo de los demás, que dosifique la primera mitad, que aprenda de la experiencia para ver en que lugar está, etc.) nos colocamos en la línea de salida. Yo salgo más ràpido pero él parece hacerme caso y se lo toma con cierta calma.

Esta carrera no es para hacer marca, tanto por la fecha como por su perfil. En mi caso estoy contento ya que he mantenido un ritmo bastante regular. 21:40 en el km. 5 y 43:01 al finalizar. La posición ha sido la 59 de 207 llegados con chip.


Alex ha entrado en algo más de 45 minutos. También ha acabado muy contento en su primera experiencia en una carrera.