sábado, 3 de agosto de 2019

Verano 2019

Como cada año, aprovecho las vacaciones para correr por esos mundos de Dios y hacer algo de montaña. Así como hay personas que utilizan este periodo para parar y descansar, yo suelo hacerlo al revés. Antes de vacaciones descanso quince días para así disfrutar más de éstas y conocer lugares, a los que después, si es posible, doy a conocer a Mayte La verdad es que el hecho de correr es una gran ventaja para conocer una zona nueva. Este mes de Julio no ha sido una excepción y lo he aprovechado al máximo.



Cursa Festa Major de Terrassa.

El día 29 de Junio se celebraba esta tradicional carrera en mi calendario particular. Desde hace dos años la han reconvertido en un 5000 ya que antes tenía una distancia de 7800 m. Me gustaba más el recorrido antiguo, pero aún así aprovecho que es una distancia "corta" para apretar todo lo que puedo, teniendo en cuenta que normalmente vengo de una parada de 15 días. Este año coincidió con la primera ola de calor y a pesar de que la hora de inicio es a las 19:45, había que tomárselo con cierta prudencia. Me acompañaron dos amigos corredores: Toni y Achraf.

Recogemos el dorsal pero Achraf no se ha presentado. Es un chico con unas magníficas cualidades para correr, pero es un desastre en cuanto a organizarse. Aún así, recogemos su dorsal por si aparece a última hora, cosa habitual en él.

Dan la salida y salgo a darlo todo. Toni se queda atrás, ya que él tiene menos nivel. La carrera tiene poca historia, mitad en clara subida y mitad en clara bajada. En la segunda parte no pude apretar todo lo que me hubiera gustado y acabé en un discreto tiempo de 22:12. Al llegar a meta me encuentro a Achraf esperando. Había aparecido en el último momento y vió a Toni, el cual le dió el dorsal y corrió con la mochila y el dorsal en la mano. Le doy un poco la bronca pero en realidad no puedo enfadarme con él. El si que estaba enfadado consigo mismo y nada satisfecho de su marca. Nuestros tiempos han  sido los siguientes:

  • Achraf          21:43    Posición 160
  • José Luis      22:12    Posición 178
  • Toni              25:51    Posición 343

Han habido un total de 611 llegados.

Después de esto, y con todo preparado, el día 1 de Julio salimos Mayte y yo en dirección al Norte de España, huyendo de la ola de calor. Nos esperaban varias zonas de Eukadi, Navarra y los Pirineos.

Galarreta.

Nuestro primer destino fue Galarreta, un pequeño pueblo de la Llanada alavesa, a los pies del Monte Aratz y con el Aizkorri de telón de fondo. Elegí este lugar porque quería conocer un poco de estas montañas vascas y, por qué no decirlo, hacer algún tramo de la mítica Maratón de Zegama. El primer objetivo lo conseguimos nada más llegar. Nos encontrábamos a 16 º, por lo que hubo que echar mano de manga larga y pantalón largo. La experiencia en la casa rural (Kukuma Etxea) fue magnífica. Tanto por el lugar en sí como por la compañía de Jon y sus sugerencias. Estuvimos solos los cuatro días con una estupenda casa a nuestra disposición.
De correr hice un par de veces un recorrido circular que me explicó Jon y que pasaba por un roble centenario llamado el Abuelo de Galarreta.

El abuelo de Galarreta
Otro día hice la subida al Aizkorri desde Zalduondo. Mi intención era subir por pista hasta el aparcamiento de "Los petroleros", pero al iniciar la subida vi que había señalización de que solo podían subir vehículos autorizados. No me quise arriesgar y dejé el coche en ese lugar pero me tuve que "chupar" unos 40 minutos de pista a pie. Al llegar al "parking" seguí por senderos en un estupendo bosque de hayas. Fui subiendo hasta llegar a un gran cruce con múltiples señales. Yo decido seguir hacia el Monte Aratz (1443 m), aunque esto me desvie de mi destino inicial. Subo bastante bien y no tardo demasiado en llegar.

Monte Aratz con Aizkorri al fondo
Mi idea era bajar hasta San Adrián, un túnel con ermita incluído que comunica Alaba con Guipúzkoa. Arriba, en la cima, me encontré con un hombre al que le pregunté. Enseguida entablamos conversación. El también era corredor de montaña y, siguiendo las marcas amarillas de la prueba, hablando de carreras y ascensiones, llegamos al famoso túnel.


Al poco de pasar por aquí nos separamos. El baja para Zegama y yo inicio la subida al Aizkorri (1551 m), pasando por la ermita de Sancti Spiritus La subida es dura pero subo a buen ritmo.

Cima del Pico Aizkorri con el Aratz al fondo
Vistas del cresterío desde la cima
Tramo final de subida. Sin público.
Las vistas son estupendas. Me hubiese gustado hacer un recorrido circular pero como no conozco la zona decido bajar por el mismo sitio, atravesar el tunel de San Adrián, subir un poco para ya bajar definitivamente, primero por bosque y después por la pista hasta el coche. No recuerdo bien cuanto tardé pero creo que fueron unas 6 horas en total.
Otro día fui con Mayte al Nacedero del Río Urederra. Nos lo recomendó Jon. Es una bonita excursión de seis kms. entre bosques de robles y unas pozas de agua azul espectaculares. Debido a la masificación hay que reservar por Internet el acceso. La reserva es gratuita pero el parking cuesta 4´50 €. La noche anterior puede hacer la reserva ya que en un día laborable de Julio parece que no hay problema para ir. Desde la Llanada Alavesa subimos al Puerto de Opákua, en la Sierra de Urbasa y desde éste se baja al pueblo de Baquedano, ya en Navarra, donde está el parking. Vale la pena acercarse, pasamos un buen día.






Zumaia.

Estuvimos otros cuatro días en esta bonita población de la costa guipuzcoana. Nos alojamos en una casa rural (Tolare Berri) a unos cinco quilómetros del pueblo, entre Zumaia y Zestoa y rodeada de prados verdes.  El objetivo aquí era disfrutar de la playa y de los bares de "montaditos" y tapas. El segundo objetivo fue cumplido con creces, el primero fue más difícil debido al clima. Salí dos días a correr y aproveché el GR que pasa por esta población. El pimer día lo cogí en dirección Ondarroa. Pasa este camino por la ermita de la boda de la famosa pelicula "Ocho apellidos vascos" y al lado de la playa de San Telmo, también famosa por el desembarco de la serie "Juego de tronos". Esta playa es famosa también (y mucho antes que por la dichosa serie) por sus formaciones rocosas, por el flysch.

La playa, al fondo, desde la impresionante atalaya

Vistas hacia la otra banda


¿El final de la Tierra?
Corriendo por el GR
Otro día sali a correr en dirección contraria, es decir, en dirección a Getaria. Sales del pueblo ,siguiendo el curso de la ría. Se cruza ésta y se sigue en dirección a la Playa de Santiago. Poco antes de llegar el GR se desvía a la derecha, en fuerte subida y por campos de viñas, para ganar altura. Llegando a Getaria di media vuelta.

Vistas de Getaria desde el GR
Fueron otros cuatro días estupendos gozando de la naturaleza, de la gastronomía y de las gentes de  la zona. Contxi, la dueña de la casa rural, se portó estupendamente con nosotros.

Puesta de sol desde la playa de Zumaia

                         
Por las calles de Getaria
Elantxove

El siguiente destino ya estaba en la provincia de Vizcaia. Elantxobe es un pequeño pueblo forjado en subida a partir del puerto. Aquí sí que nos acompañó el tiempo y pudimos disfrutar de la maravillosa playa de Laga, un lugar idílico. Gracias a las sugerencias de los dueños de la Itsasmin Ostatua pude disfrutar de varios miradores a los que accedí corriendo. Es un lugar estupendo para pasar unos días.

Desde la atalaya de Ogoño. Entrada a la Ría de Mundaka, la Isla de Izaro y al fondo el pueblo de Bermeo.

Vistas desde Ogoño hacia Elantxove

Playa de Laga

Desde Ogoño hay unas excelentes vistas. Se sube desde el pueblo de Elantxobe hacia el cementerio y desde allí hay señales que lo indican. Yo subí dando toda la vuelta por un camino muy pedregoso con marcas de GR, desde el centro del pueblo, antes de llegar al cementerio.

Vstas desde San Pedro Atxarre



Kanala

Otro día subí a Sant Pedro Atxarre. Se sale del pueblo hacia el cementerio, se baja hasta la carretera y desde aquí se retrocede hacia Ibarranguela para subir por carretera hacia Akorda y desde aquí, por sendero, hacia la ermita. En otra ocasión, en lugar de subir a la ermita fui hasta el pueblo de Kanala, cerca de la playa de Laida.

Algunos puntos de interés de la zona son, a parte de las playas, los pueblos de Lekeitio, Ea, Gernika, el mirador de Cabo Matxitxaco y Sant Juan de Gaztelugatxe, al que no fuimos, ya que está muy masificado de visitas debido a su aparición en "Juego de Tronos".

Playa de Laga

Playa de Laida

Puesta de sol en Laga

Puerto de Elantxobe y piscina natural

El Arbol de Gernika

Lekeitio
Aribe.

La siguiente parada fue en Aribe, un pequeño pueblo de la Comunidad Foral de Navarra y puerta de entrada para conocer la Selva de Irati. Es un lugar muy tranquilo y nada masificado. Ideal para realizar paseos en un entorno precioso. El lugar invita a la calma y a la contemplación.
En la Selva de Irati hicimos un bonito paseo de unos 6 kms. que nos recomendaron en la oficina del parque. Luego subimos al Embalse de Irabia, donde dimos otro pequeño paseo. Hay un recorrido que le da toda la vuelta el embalse y que mide unos 10 kms.







Otro día salí a correr por la tarde desde Aribe para subir al magnífico mirador de Zamariain-Nikozelea. Muchas personas suben hasta aquí para hacerse una fotografía en la roca (se puede llegar en coche desde Garaioa hasta 1 km del lugar). Desde Aribe hice unos 12 kms, en un recorrido circular con unos 400 m de desnivel. Grandes vistas.




Bajando, salieron a mi paso dos pequeños corzos que, asustados ante mi presencia, salieron coriendo hacia mi y pasaron por mi lado dando grandes saltos. Fue una bonita despedida de estas estupendas tierras.

Valle de Bujaruelo.

Los últimos tres días los pasamos en el refugio de Bujaruelo, en el Parque Natural de Ordesa. Habiamos estado varias veces en nuestra juventud y me hacía ilusión que Mayte volviera a este lugar. Ella estuvo de relax y yo aproveché para hacer un par de excursiones.
El primer día subí desde el refugio (1338 m) al Ibón de Bernatuara (2305 m). Ya que estaba allí y que había subido bastante rápido, decidí subir también al pico del mismo nombre (2515 m) y al Pic de Gabiet (2751 m). Desde ambos, pero especialmente desde el segundo, hay unas vistas espectaculares de todo el macizo y del Vignemale. Tardé en total 5 h 45 min.


Pico de Bernatuara. Enfrente, los Gabietos y el Taillon


Vistas desde el Pic de Gabiet. Al fondo, la cara norte del sector de Ordesa


Pic de Gabiet desde el de Bernatuara con el ibón a sus pies


Vistas del Vignemale subiendo al Pic de Gabiet
Al siguiente día tenía intención de hacer una travesía más larga. Mi idea era subir al Puerto de Bujaruelo y allí coger el camino que sube hasta la Forqueta de Gabieto. Pasado ésta, debía encontrar la cresta que sube a los Gabietos, de aquí al Taillón, Brecha de Rolando, refugio de Serradets y vuelta por el Puerto de Bujaruelo. Hasta la Forqueta fui bien, pero pasado ésta, me pasé de largo el desvío que conduce a la cresta y me sumergí por una maravillosa faja, con unas vistas y uno rincones preciosos. Al llegar arriba, fui careneando hasta llegar a una cresta. Empecé a subirla con muchas dudas ya que era demasiado expuesta. Después de un rato, veo claramente que no estoy donde yo quería y, con mucho cuidado, decido bajar. Como pasaban las horas y no tenía claro el camino correcto, decido subir al Pico de Mondarruego (2847 m) y bajar a Bujaruelo por el mismo camino. Esta excursión me ha quedado pendiente para otra ocasión. Ahora, después de mirar mapas y haber estado allí, ya tengo claro el camino. O incluso la alternativa para evitar la cresta, bajando a los Llanos de Salarons, lo que le añade aún más desnivel. Me quedo con los maravillosos parajes que crucé y con el hecho de que, en todo ese tramo, no me encontré con ningín ser humano en todo el día.


Subiendo a la Forqueta de Gabieto


Por esta faja va el camino




Vista de los Gabietos y el Taillon desde el Pico Mondarruego


Por aquí tenía que haber subido para buscar la cresta
Siempre que estoy por estas montañas vuelvo con una sensación de alegría en mi interior. Estas montañas no sé lo que tienen, quizás sea el contraste de sus formas caprichosas con el color blanco de la roca. Son montañas majestuosas. bellas y, aunque hay otras zonas preciosas en los Pirineos, no me transmiten esa misma sensación.
Después de diecinueve estupendos días volvimos a Terrassa
.

Fin de vacaciones. Circ d´Ulldeter.

Los días 26 y 27 de Julio teníamos planeado hacer la Travessa Carroc de Foc, mi amigo Antonio y yo. Lo queríamos hacer "non-stop", posiblemente en más de 24 horas, saliendo desde el Refugio de la Restanca a primera hora de la tarde. Las previsiones del tiempo no eran buenas y decidimos anular la salida, tampoco era cuestión de exponerse tanto. Yo empezaba a trabajar el día 29 y necesitaba hacer algo para airear mis pensamientos. Así que, mirando las previsiones meteorológicas en varias zonas del Pirineo, vi que en la zona de Ulldeter las lluvias aparecerían bien entrada la tarde. Si a eso le añadimos que desde Terrassa solo hay unas dos horas de coche, teníamos la oportunidad de hacer alguna excursión interesante. Mi propuesta fue hacer toda la carena de picos que hay en la cabezera del Ter y el Freser, siguiendo el mismo recorrido que hice en la Cursa de La Marrana del 2016. Antonio, enseguida se mostró conforme con la idea.


Pic de Bastiments
Así que el viernes 16 salimos a las 5:30 desde Terrassa y pasadas las 7:30 dejamos el coche en la zona de aparcamiento más cercana al Refugi d´Ulldeter. Aquí, cogimos la pista que sube hasta el refugio, pero enseguida nos desviamos a la izquierdo por un camino poco marcado que atraviesa el río y que, pasado éste está señalizado con fitas. La intención era subir al Gra de Fajol Petit. Desde abajo no se ve clara la subida ya que parece muy vertical, pero sobre el terreno no es así. Eso sí, es una subida dura y directa. Pasado el río, hay un tramo de pedrera bastante inestable y en la que hay que ir con cuidado porque las piedras, incluso grandes, se vienen abajo.

Subida desde el parquing al Gra de Fajol Petit

Antonio en la cima del Gra de Fajol Petit

Una vez pasado este tramo, que era el que tenía menos claro, el resto consistió en seguir una línea bastante lógica. El itinerario fue el siguiente: Gra de Fajol Petit (2567 m), Gra de Fajol Gran (2712), Coll de la Marrana (2520), Coll de Tirapits (2690), Pic Superior de la Vaca (2828), Pic de l´Infern (2868), Pic de Freser (2835), Bastiments (2881), Pic de Bacivers (2845), Pic de la Dona (2701) y bajada a Vallter (2164). Tardamos un total de 7 h 40 min. Nos saleron algo más de 21 kms y unos 1700 m de desnivel positivo.


Pic Superior de la Vaca, cerca del Coll de Carança


Pic de Bacivers, con el Canigó al fondo


Selfie en el Pic de l´Infern
El día 29 de Julio ya empecé a trabajar pero he disfrutado muchísimo durante todas las vacaciones. Solo he explicado la parte relacionada con las salidas a correr y la montaña, ya que es el objetivo de esta crónica y de este blog. Hemos disfrutado, Mayte y yo, de muchas cosas más, a nivel personal y de pareja que quedan para nosotros.

miércoles, 24 de julio de 2019

09-06-2019 Mitja Marató Cursa de la Campana

Por tercer año consecutivo he participado en esta carrera que se celebra en Vacarisses. Es una prueba que está muy bien organizado y en la que siempre disfruto mucho. Además, está cerca de casa y me resulta muy cómodo y agradable el participar. Llevo tres años realizando la Mitja Marató aunque hay otra distancia más corta de 14´7 kms. No es especialmente dura, el desnivel acumulado es de 1540 m. Fui con Javi ya que a él le hacía ilusión correrla, puesto que esta carrera significó, el año pasado, su debut en carreras de montaña.


A las 8 de la mañana dan la salida, no sin antes hacer la foto correcat. Estoy acompañado de Javi y de Albert. Este se marcha enseguida y ya no lo veré más hasta la llegada. Javi se queda un quilómetro conmigo y decide tirar ya que él va más fuerte que yo. La primera parte es muy rápida y te puede hacer creer que la acabarás bastante más pronto. Luego vienen subidas cortas pero explosivas, bajadas técnicas y una subida larga antes de bajar a Vacarisses, que hacen que el promedio inicial vaya bajando rápidamente.



Conocedor de esto, salí bastante conservador y aguanté bastante bien. Durante la parte final mis piernas me pedían a gritos un descanso y yo estaba dispuesto a concedérselo, pero al acabar la carrera, está claro. En lo que llevo de año ha competido mucho y necesito un descanso ya. Aún así quería bajar de las 2 h 30 min. que hice el año pasado pero no pude mejorar las 2:15 del 2017.



Llegué a meta con un tiempo final de 2:24:00 y la posición 61 de 113 llegados. Este año ha habido un descenso notable de inscritos, espero que haya sido algo accidental y que esta bonita carrera se pueda seguir celebrando durante muchos años. 


Javi ha entrado con un timepo estupendo de 2:13:00 y Albert se ha ido a las 2:19:17. Como siempre, ha habido un buen bocadillo de butifarra, coca, donuts y entrada gratis en la piscina con unas magníficas vistas de Montserrat.


martes, 23 de julio de 2019

01-06-2019 Trail Els Bastions 76 Kms +5400

Desde el primer día que vi la información de esta carrera se me quedó grabada en la cabeza. A veces tenía claro que no la haría, que era demasiado para mí, pero en otras ocasiones me decía a mí mismo que adelante, que estaba dentro de mis posibilidades. Así pasé un buen tiempo hasta que un día me decidí a realizar la inscripción. -Ahora ya está, ya no hay marcha atrás-, pensaba. Mientras, las dudas, hacían su trabajo y sembraban en mí un cierto temor, aunque la excitación de pensar en la prueba a veces vencía a los miedos. Esta dualidad de sensaciones se mantuvo hasta el día de la carrera.

Llegué el día anterior aunque no me dio tiempo a recoger el dorsal. Me llevé la cena y dormí en el coche, no estaba la situación para más gastos después del precio de la carrera (80 €). No dormí del todo mal y sobre las 5:15 de la mañana recogía el dorsal, desayunaba y preparaba el material. Era obligatorio llevar los grampones, lo que hizo que me llevara una mochila de travesía ya que los que yo tengo son grandes y pesados. Luego me enteré que los hay específicos para correr y que los míos no eran del tipo que pedía la organización. Sea como sea, llevé los mios a cuestas durante todas las horas que estuve en la prueba. Parece ser que, por primera vez en varios años, se podía realizar el recorrido original, ya que la previsión del tiempo era muy buena.


A las 6 en punto dieron la salida. En las primeras subidas, al salir de Ribes de Freser, se hacen unos tapones que nos obligan a pararnos, pero que rápidamente se disuelven. Tenemos por delante 2200 m de desnivel hasta coronar el Puigmal. Una de mis dudas iniciales era si sería capaz de pasar los primeros controles de paso dentro del tiempo establecido. En el primer avituallamiento, en el Collet (km 8), daban 2 horas y pasé en 1:50. El segundo control, en el Coll de Fontalba, pasé en 3 h y daban 3 horas y media. Primer objetivo cumplido. -Si paso dentro del tiempo el control de Nuria creo que tendré opciones de acabar dentro de las 20 horas que dan de tiempo máximo-, esa era mi creencia. Llegamos al Puigmal y desde allí se divisa buena parte de la Olla de Nuria, que debíamos recorrer entera, pero bajando a Nuria y volviendo a subir por el Coll d´Eina. Está todo nevado por lo que habrá que hacer todos estos quilómetros pisando nieve. Los grampones no hacen falta. La nieve, aunque pisada, no resbala. La bajada a Nuria es larga ya que no baja directamente desde la cima, sino que da un buen rodeo hasta Finestrelles, donde ya se decide a bajar al Santuario. Llego como en 6h 15 min. y daban un máximo de 6:45. He tardado más de lo esperado en este tramo. Ya estoy en el km 26. Aquí hay un avituallamiento bastante completo, con platos de pasta, sandwitches, fruta y todo tipo de bebida. No me puedo parar demasiado ya que quiero mantener algo de margen con el cierre de la carrera.


La subida desde Nuria hasta el Coll d´Eina, es larga, dura y además bajo un sol abrasador. Yo voy haciendo, despacio pero sin parar, pensando (ingenuo de mí) que cuando coronemos empezaremos de nuevo a bajar. No me había estudiado bien el recorrido (exceso de confianza) y había que hacer la Olla entera. Así, y de nuevo pisando nieve, no paramos de bajar y subir, haciendo todos los picos de la zona: Puig d´Eina, Noufonts, Noucreus y alguno más que no recuerdo el nombre. En Noucreus hay un control de paso y aún estoy dentro de tiempo pero tengo dudas de que llegue así en el siguiente control. No hay ningún avituallamiento en esta zona y dosifico bastante el agua pero no puedo evitar quedarme con el bote vacío. El paisaje, eso sí, es espectacular.


Por fin, el camino baja decididamente para buscar el avituallmiento en al albergue Pic de l´Aliga. Llego a las 17 h. totalment deshidratado y con síntomas de tener una "pájara". Han sido 14 kms muy duros, sin avituallientos ni posibilidad de coger agua en ningún punto. Estoy en el km 40 y llevo 11 horas. Necesito recuperarme, pero prácticamente no tengo tiempo, ya que voy al límite del horario de cierre. La situación es la siguiente:

  • Estoy al límite de tiempo, aunque aún puedo seguir.
  • Necesito un poco más de tiempo para hidratarme y alimentarme y que haga su efecto.
  • Detrás mío no llega nadie.
  • Todas las personas que han llegado cuando yo han decidido abandonar.
  • Si decido seguir no puedo abandonar hasta Pardines. Son 23 kms más y hay que subir el Torreneules, bajar el refugio de Coma de Vaca, subir al Coll de Tres Pics, al Balandrau y hacer una bajada muy larga hasta Pardines.
  • Estoy al lado de Nuria, desde donde puedo bajar cómodamente en cremallera hasta el coche.
Decido abandonar. Creo que es la mejor decisión. Sé que luego, en casa, le daré vueltas, pero seguir en estas condiciones sería bastante irresponsable. No tiene sentido, he llegado muy tocado. Hay que reconocer las cosas: la carrrera ha podido conmigo.

Así que todo el grupo que habíamos allí (unas 15 personas) bajamos a Nuria en el "telehuevo" y aquí cogemos el tren cremallera. Una vez en Ribes me dirijo al pabellón donde recojo mi bolsa de vida, me ducho y me como un bocadillo de butifarra. En ese momento estaban dando los premios a los primerso clasificados. El ganador de la Trail ha tardado algo menos que yo, solo que él ha hecho 76 kms y yo 40.

Pensé que le daría más vueltas al hecho de abandonar, (es la primera vez) y que me sentiría mal conmigo mismo. No ha sido así, aunque es evidente que contento no estoy. Me quedo con los 40 kms y los 3500 m de desnivel hechos y los maravillosos paisajes que he visto. El ambiente de la montaña ha sido espectacular. Sé que tomé la decidión correcta en el lugar adecuado. Esto me ha servido para poder afrontar esta maravillosa carrera el próximo año con más garantías.



domingo, 7 de julio de 2019

12-13/05/2019 Marxa Romànica de Resistència de Navàs 83,5 kms

Creo que es la séptima vez que hago esta marcha, una de las clásicas del calendario. La he hecho como entrenamiento para Bastions, por el hecho de hacer quilómetros de una tirada. Aún así, el desnivel es justamente la mitad del que me encontraré en aquella zona. Aquí son 5400 acumulados, los mismos que allí positivos.


A las 5 de la tarde salía de Navás. Mi objetivo era llegar de día al control del quilómetro 30. La verdad es que hasta ahí fue muy bien. De hecho tarde 4 h 34 min para completar esos 30 kms.Antes de ahí ya había pasado por varios avituallamientos. Nada que ver con los de hace unos años. Están más enfocado a lo que la gente de hoy en día necesita, incluyendo todo tipo de bebidas, no sólo agua y vino, como antes. Aún así, en el avituallemiento del quilómetro 20 podías comerte un bocadillo de hamburguesa, cosa a la que no me pude resistir y que mi cuerpo sufrió durante unos cuantos quilómetros. Estaba buenísima, que me quiten lo "bailao".

En el km. 30 me pongo el frontal y me paro poco. Hay otro avituallamiento cerca, en el 34,5, punto donde acaban los participantes de la distancia más corta. Antes de llegar, la música se escuchaba desde lo lejos y había un ambiente festivo y animado. Yo paro a comer algo, tarareo alguna canción, y sigo para adelante. A partir de aqui pierdo un poco la noción de los quilómetros. Mi percepción es que estoy más adelantado, y ese error lo acabaré pagando más adelante.


Paso por más controles, en uno de ellos, los que hacen la distancia de 50 kms se separar de nuestro itinerario. Creo que estoy más cerca de Puigreig, lo que no entiendo es por qué no preguntaba en que punto quilométrico estaba. Una falsa seguridad, propiciada por el hecho de haber completado esta marcha muchas veces, se adueñó de mí, y esta circunstancia no fue nada buena para mis planes.

En dos cruces me despisto y me los salto. En ambos reacciono relativamente pronto y podría decirse que en total habría perdido unos 20 minutos. Sigo sin llegar a Puigreig. En algunos momentos tengo la certeza de que después de un repechón ya aparecerá el pueblo iluminado. Pero no, eso no pasa. Me estoy empezando a desesperar. Creía que estaría allí sobre las 12 de la noche pero ya me convenzo de que no será así al llegar a otro control. Aún me faltan cuatro quilómetros. El personal es gente joven y están claramente de fiesta. Cada vez que llega alguien lo reciben con gritos de júbilo. Y a mí eso me molesta, estoy de mal humor. Finalmente cuando llego a Puigreig son la 1:15. Me encuentro desanimado pero lo peor está por llegar.

Entro en el pueblo sin ser consciente de que han cambiado la ubicación del control. Mi falsa seguridad me lleva por donde pasaba en ediciones anteriores. Me encuentro con un participante perdido, el cual me pregunta si vamos bien. Yo le digo que sí, que ya la he hecho en otras ocasiones pero, con buen criterio, no lo ve claro y no me acompaña. Yo sigo a lo mío, y después de cruzar la carretera, me desvío por unas escaleras que bajan hacia el río. Hay señales de GR y me creo que voy bien. Durante un rato voy tranquilo, a pesar de que no hay cintas en el recorrido, solo las señales de GR. Cuando llevo un buen tramo empiezo a tener dudas. No me suena que el camino fuera así, después de bajar al río enseguida se empezaba a subir de nuevo. Ahora estoy llanenado mucho, por un bosque al lado del río, que parece, la verdad, bastante bonito. Sigo hacia adelante y llego a una colonia de casas y de fábricas. Aún sabiendo que voy mal sigo para adelante hasta que llego a un cruce donde marca que voy por el GR 270. Yo tenía que ir por el 176. Decido, por fin, dar media vuelta. Evidentemente, el hecho de no encontrarme con nadie en el camino de vuelta, me confirma que me he equivocado. Por mi cabeza pasa la idea de abandonar, es como si ya me hubiera desconenctado de la marcha.

Llego, por fin, a Puigreig. Estoy en la carretera y pregunto a una mujer que pasaba por alli si sabía donde estaba el control de la marcha. Me dice que está en el campo de fútbol y me indica la dirección. Llego allí y me peguntan si me he perdido. Les explico lo que me ha pasado. En un principio intento culparles a ellos por algunas errores en la señalización pero la realidad es que estoy enfadado conmigo mismo. Finalmente le digo al responsable del control que ha sido culpa mía. He tomado una serie de malas decisiones impulsadas por esa fasta seguridad que me ha traicionado.  He perdido una hora. Son las 2:15. Pero decido que voy seguir.

Como, bebo e intento aceptar la situación. El pensar que podría estar unos seis quilómetros más adelante me produce frustración. Resprio hondo y cambio el chip. Vamos, no hay para tanto, pienso, total esto es un entreno, en lugar de 83,5 acabaré haciendo unos 90, no está mal. Noto algo de frío. Me pongo el paraviento, los guantes y tiro para adelante. Me quedan unos 34 kms.


De aquí  hasta el final ya no me pierdo más y ni siquiera comento esta eventualidad con los participantes que me encuentro ni en los controles. Voy haciendo al ritmo más alto que puedo. Atravieso la Riera de Merlés, no por donde se hacía años atrás sino por un zona de roca donde el agua baja encajonada en pasos estrechos y se pueden saltar sn problemas. Subimos a Sant Pau de Pinós, la subida más larga de toda la marcha. En este control hay gente joven muy maja que además de atentos se lo están pasando pipa. Sigo para adelante en un tramo de bajadas fuertes hasta llegar al valle. A partir de aquí ya es todo prácticamente por pista pero aún quedan algunos repechones que hacen que no acabe de tener un ritmo alto. Tengo la sensación de que hay bastantes cambios en el recorrido ya que muchos puntos no me suenan. Hace rato que es de día y los campos se muestran espléndidos, con ese verde intenso de la primavera. El final se me hace más largo de lo previsto. Llego a Navás en 15 h 32 min. Me siento satisfecho por mi actitud, es lo mejor que he sacado de esta marcha. Y de que aún soy capaz de "tragarme" 90 kms. del tirón.

Una vez en Navás, y después de recoger el recuerdo, me dirijo a los vestuarios. Una buena ducha de agua caliente marca el final de esta aventura. Bueno, no, aún me falta lo más peligroso de todo, conducir hasta Terrassa después de una noche sin dormir y muy cansado. Lo he hecho otras veces sin problema pero en esta ocasión, y ya cerca de Terrassa, he notado que el sueño empezaba a hacerse dueño de mi. He podido llegar pero si el viaje hubiera sido más largo habría tenido que parar a dormir un poco.

La organización ha sido excelente. Buenos avituallamientos, mucha amabilidad y en general muy buena señalización. Creo, eso sí, que algún cruce podría haberse mejorado