viernes, 20 de mayo de 2022

Objetivo Trail Cap de Creus (15-05-2022)

finales de Enero, me llegó la información del Trail del Cap de Creus. Yo ya la había hecho en una de sus primeras ediciones, pero mi hijo Aitor se ilusionó con esta carrera, ya que le gusta mucho esta zona. En Octubre del año 2020 habíamos hecho, junto con mi inseparable amigo Antonio, una travesía de dos días por la zona en la que completamos más de 70 kms. y se quedó maravillado con los paisajes. 



A mi personalmente me hacía ilusión hacer esta carrera con mi hijo. ¿A quién no le haría? Aún así, le impongo una condición: hacer todas las semanas una tirada por montaña. Iremos alargando la distancia semana tras semana ya que él no tiene experiencia en carreras tan largas. La idea es hacer la distacia maratón, que en este caso se alarga más allá de los 44 kms y tiene unos 2200 m de desnivel positivo. También le comento, para su información, que el precio de la carrera es demasiado alto (70 €) y que lo tenga en cuenta de cara a futuras participaciones en pruebas. Yo, de hecho, no me hubiera inscrito pero ya he comentado que me hacía ilusión hacer una maratón con mi hijo, y eso no tiene precio.

Yo me encuentro en un momento de mucha actividad. Los viernes quedó con Antonio para hacer tiradas de unos 20 kms y los domingos salgo con Aitor. Las primeras salidas son cortas, para ir haciendo piernas, entre 15 y 20 kms. Yo, además el día 20 de febrero, estaba inscrito a la Vallés Drac Race, una carrera de 49 kms y unos 2000 m de desnivel positivo. Le sugerí a Aitor que se inscribiera a la Half, pero cuando lo miró, ya estaban agotadas las inscripciones.

20-02-2022. Vallés Drac Race. 49 kms-2100 m +

Es mi quinta participación en esta carrera. La proximidad a casa y el conocimiento del recorrido hace que siempre me apetezca hacerla. Este año han quitado de la parte final todo un precioso tramo que incluye el Turó de la Carlina, Roca del Corb, Turó de Puig Codina, Turó dels Caus Cremats y toda la Carena de les Pedritxes. Bueno toda no, se sube al Turó de Sant Joan, la última punta de esta carena. El motivo es la existencia de un tipo de falguera, supongo que endémica de esta zona. Bien podrían también, las autoridades del parque, tener más control sobre la cantidad de ciclistas que pasan a diario por esta zona prohibida. En fin, no diré nada más porque me caliento.

La carrera me fue muy bien, en mi línea habitual, cosa que es de agradecer, teniendo en cuenta el claro declive en el que he ido entrando en los últimos años. He acabado con un tiempo de 7:20:03 y en la posición 199 de 223 llegados. 

La prueba, como siempre, está muy bien organizada y hay un buen trato a los corredores con muchos voluntarios por todo el recorrido para que nadie se salte ningún cruce. He visto a numerosas personas conocidas, tanto entre los participantes (aunque estos solo en la salida) como en los miembros de la organización.



Después de la carrera he seguido entrenando con normalidad. He hecho mis rodajes "estándard" entre Terrassa y Matadapera (11,5 kms) y el siguiente domingo de la Vallés Drac hemos completado una tirada de montaña por Sant Llorenç del Munt (Aitor, Antonio y yo) de algo más de 29 kms y unos 1300 m de desnivel positivo. El Aitor ha aguantado bien.

Dos días después Antonio y yo nos hemos ido a hacer una travesía por la Alta Garrotxa de dos días. En total hemos hecho unos 82 kms y más de 4000 m desnivel positivo. El segundo día ha sido muy duro. Hemos llegado al coche a las 9 de la noche y yo he llegado con la parte anterior de mi tobillo derecho bastante inflamada. En vista de que no mejoraba he acudido al fisio. Me han diagnosticado una tenosinovitis del tibial anterior, es decir una inflamación de este tendón. Creo que la culpa la ha tenido el calzado y la suma de quilómeros y desnivel de estos últimos días. He contabilizado en diez días un total de 180 kms. De entrada debo parar entre tres y cuatro semanas y empezar poco a poco a ver como evoluciona . El fisioterapeuta me ha dicho que vaya con cuidado, que es una lesión delicada.

Alta Garrotxa. Puig de les Bruixes.

Alta Garrotxa. Bajando del Puig Bassegoda.


13-03-2022. Cursa Camí del Ibers. 29´5 kms 1300 m +

Estábamos inscritos Aitor y yo como parte de la preparación para el Trail del Cap de Creus. Evidentemente yo no pude participar, pero aún así decidí acompañar a Aitor en la que ha sido su primera carrera de montaña. A las 8 de la mañana daban la salida y cuatro horas y media después llegaba a meta. Lo hizo bastante entero. Examen superado.





Mi idea inicial era hacer alguna carrera más, incluso alguna marcha de resistencia de más de cuarenta quilómetros para que él pueda hacer volumen sin la presión del cronómetro. Después de tres semanas parado empiezo a entrenar de nuevo pero me vuelvo a resentir de una antigua lesión en el sóleo de mi pierna derecha y debo volver a parar. Me fastidia bastante la situación pero yo sé que si puedo entrenar el último mes antes de la carrera la podré hacer sin problemas. Llevo muchas carreras en mis piernas y mentalmente puedo afrontar bien esa distancia. Me preocupa más el no poder entrenar con Aitor ya que conmigo haría salidas más exigentes. Una vez recuperado me queda un mes para prepararme. En Semana Santa nos vamos los dos un día a Roses y hacemos todo el tramo de la carrera hasta Cadaqués. En total casi 30 kms. Hizo muchísima calor pero la hicimos bien y él llegó bastante entero. Yo estaba convencido de que él la acabaría sin problemas, sufriendo en el tramo final, pero que la haría bien. Lo que sí comprobamos es que los tiempos de paso, para nuestros ritmos, son bastante exigentes y que iríamos todo el rato llegando a los controles casi a la hora del cierre de éstos. Ahora soy consciente de la diferencia que hay en mí desde que la hize en el año 2013 en 6h 26 min. No es que sea un gran tiempo pero a mí ahora sí que me lo parece.

Coll de Sant Genís

Castell de Sant Salvador Saverdera


Hacemos algunos entrenos más por Sant Llorenç del Munt y por la Serra de l´Obac con Antonio. En general entrenos de unos 20 kms con algo más de 1000 m. de desnivel positivo. Todavía nos faltaba enfrentarnos a otro contratiempo. Unas tres semanas antes de la carrera nos contagiamos de COVID, del que nos habíamos librado hasta ahora. Yo no he dejado de entrenar pero después de pasarlo he tenido un bajón físico importante. El Aitor tuvo que abandonar en un entrenamiento porque iba fundido debido a las secuelas de la enfermedad. Aún así, después de estos días complicados, por fin hemos podido hacer un par de salidas más y él incluso participó en la Mitja Marató de l´Escala donde hizo una marca de 1 h 52 min.

Castell de Bocs con Montserrat al fondo

Agulla del Mal Pas



Els Pins Cargolats

En la cima de la Roca Salvatge


Por fin llegó la fecha y nos fuimos los dos todo el fin de semana a Roses para hacer la carrera. El viernes por la tarde ya estábamos allí ya que la carrera era el sábado y tuvimos tiempo de recoger el dorsal el día anterior.


14-05-2021. Marató del Cap de Creus. 44 kms +2100 m.

Habíamos recibido una comunicación de la organización de que debido a la previsión de altas temperaturas la carrera se adelantaba una hora, o sea que la salida sería a las 7 de la mañana en lugar de a las ocho. Es ésta una zona muy calurosa y en la que prácticamente no hay zonas sombrías. Prácticamente desde el Port de la Selva hasta el final deberemos enfrentarnos aun intenso calor bajo el sol abrasador.



A las 7 de la mañána dan puntualmente la salida. Podemos trotar bien los primeros quilómetros hasta el inicio de la subida hasta el Castell de Sant Salvador Saverdera. Son 700 m. de desnivel con una parte final con cresta, una zona bastante técnica, donde en algunos puntos se hacen algunos tapones. No nos desesperamos, incluso esas pequeñas paradas nos sirven para tomar aire y subir mejor. Es ésta una zona preciosa, con vistas espectaculares sobre el Golf de Roses y la bahía del Port de la Selva. Sin parar iniciamos la bajada hasta Sant Pere de Rodes donde hay un avituallamiento de agua. Hay que hidratarse bien pero sin pasarse, ya que tanto el beber poco como el hacerlo demasiado puede acabar con una pájara de campeonato. 


Hacemos la bajada hasta Selva de Mar y llegamos al Port de la Selva con media hora de adelanto al cierra del control. En el track de la carrera marcaba que este control estaba pasado el km. 16 pero en el Garmin nos salen poco más de 14. Creo que llevamos unas 2 h 40 min, pero nos sentimos bien. Volvemos a hidratarnos, comer algo y llenar los bidones que llevamos. Nos encontramos bien y en unos diez minutos iniciamos la marcha. Atravesamos el Port de La Selva pero sin pasar por el puerto. Nos hacen subir por una zona de escaleras hasta la parte más alta del pueblo y de allí bajar a la Cala Tamariua, un enclave precioso del que guardo grandes recuerdos de juventud.


Llegando a Cala Tamariua

Subida desde Cala Tamariua


Ahora toca remontar desde la cala por una subida dura totalmente expuesta al sol. Una vez superado el primer tramo, la subida se suaviza y entramos en una zona con bosque y más pistera. Es prácticamente el único tramo con algo de sombra y en el que se puede correr bien ya que incluso hay tramos de bajada. Empiezo a notar que Aitor no va bien. Se me va quedando rezagado y después de cada subida le cuesta recuperar rápido para trotar. Soy consciente que a ese ritmo se nos va a echar el tiempo encima. Le pregunto y me comenta que tiene mucho calor y que no se encuentra bien. Llegamos al punto de agua de Sant Baldiri. Bebemos y cargamos los botes pero veo, en su expresión, que está agotado y bastante hundido. Decido dejarlo atrás para que él vaya a su ritmo a ver si así se siente más cómodo. Lo espero en el inicio de la bajada hacia Cadaqués, en el collado del Puig dels  Bufadors. Pasan bastantes corredores y estoy allí parado como quince minutos. Al fin lo veo aparecer y su semblante no me hace albergar grandes esperanzas. Le animo y le digo que en Cadaqués hay comida y bebida y que después de comer es posible que su cuerpo se rehaga. Bajamos trotando. El me sigue sin rechistar y haciendo un gran esfuerzo es capaz de llegar hasta el avituallamiento de Cadaqués, casi en el km. 30. Tampoco nos hacen pasar por la parte más bonita del pueblo y el control está en las afueras, ya saliendo de Cadaqués. Llegamos justo un minuto pasado el tiempo de corte pero está claro que nos dejarán seguir, no parece que esto lo apliquen a rajatabla.

Collado del Puig del Bufadors. A la izquierda el Cap de Creus y a la derecha Cadaqués.


Le pregunto que como está, si se siente con ánimos de seguir. Solo nos quedan 15 kms. "Si te quedas aquí, de aquí a media hora ya te encontrarás bien y posiblemente te arrepentirás de haber plegado", le digo. Me argumenta que se siente muy casado y que no cree que pueda seguir. Bebe mucha agua y no le sacia la sed, señal inequivca de que está deshidratado. Su organismo no retiene el agua que toma. Cuando me explica esto decido no insistirle más. Hace años yo había vivido situaciones así y se pasa realmente mal. Entiendo que para él esta experiencia es un aprendizaje, quizás ha sido demasiado ambicioso o quizás sencillamente ha tenido un mal día, aunque es cierto que en general, en el día a día, le afecta muy negativamente el calor. Así que comunica en el control su decisión de abandonar y yo decido seguir. Yo ya estoy acostumbrado a estas situaciones y sé que puedo acabar a pesar de aún quedan dos subidas importantes. Lo que tengo claro es que pasaré de largo las ocho horas que dan como tiempo máximo para acabar ya que aquí he estado parado un buen rato. Me despido con mal sabor de boca. Me hacía mucha ilusión acabar con él pero sobretodo me sabe mal por su frustración y porque había depositado muchas ganas en esta carrera. En fin, el año que viene lo puede volver a probar con más entrenamiento.





Yo tardo unas tres horas más en acabar, pasando por Cala Jóncols, Cala Pelosa, Cala Calitjas y Cala Monjoi. Lugares todos preciosos con gente bañandose en sus playas, aunque no demasiada. Paso los dos últimos avituallamientos (Cala Jóncols y Cala Montjoi) donde cargo agua, bebo Coca-Cola (a mí me va muy bien) y como membrillo y tortilla de patatas. La última subida hasta el Pla de les Gates es dura y parece no acabarse nunca pero tiene la recompensa de unas vistas espectaculares. Paso en este punto el último avituallamiento. Quedan 4 kms, al principio por una bajada pronunciada y pedregosa para llegar a una pista que me llevará hasta la meta, en uno de los escasos tramos cómodos de la carrera. Paso el arco de llegada en 8 h 22 min. Detrás mío creo que sólo han entrado 9 o 10 personas más, por lo que han abandonado muchos corredores. Estoy sucio y sudoroso y prácticamente no me apetece comer ni beber nada. Ya lo haré más tarde, en mejores condiciones, así que me dirijo al hotel para darme una buena ducha y encontrarme de nuevo con Aitor.

Entrada en meta


La Marató del Cap de Creus engaña. Es una carrera que quizás se infravalora al ser por la costa, pero es un terreno de subidas largas y duras, con bajadas muy pedregosas y en la que existen muy pocos tramos cómodos para correr. Si a esto le sumamos el fuerte calor, ya tenemos las condiciones para que sea una carrera más complicada de lo que parece. En el briefing explicaron que de todas las carreras que organiza Klasmart, ésta es la que tiene un mayor número de abandonos. Ahí queda el dato. 

Relax en la playa

Aitor lo quiere volver a probar el año que viene. Yo no le acompañaré, prefiero que coja su propio ritmo y lo gestione. Si que intentaré acompañerle en otras pruebas para que haga quilómetros y gane resistencia física y mental.




martes, 29 de marzo de 2022

1-2 Marzo 2022. Ruta circular por la Alta Garrotxa.

Hace tiempo que teníamos pensado hacer una travesía por la Alta Garrotxa. Ya habíamos estado por la zona hace un par de años y nos encantó. Antonio había visto en Wikiloc una ruta bastante exigente que enlazaba Beget con Beuda, haciendo el Comanegra, Puig de les Bruixes, Puig Bassegoda y Mare de Deu del Mont. En total un recorrido de 40 kms y 3000 m de desnivel positivo y que bautizaron con el pomposo nombre de "Els Annapurnes de l´Alta Garrotxa". Nos llamó la atención, aunque éramos conscientes de que sería una ruta larga y dura, en la que problablemente nos perderíamos en algún tramo y que posiblemente se nos haría de noche. Tenemos doce horas de luz solar y aunque de entrada este tiempo debería bastar, sabemos que con estos desniveles los quilómetros no se hacen tan rápido. Para llegar hasta Beget decidimos hacer una primera etapa desde Beuda por zonas más bajas de la Alta Garrotxa.



Día 1. Beuda-Beget. 35 kms +1224 m.

No sabíamos con exactitud la distancia de esta etapa ni el desnivel que teníamos que afrontar. Mirando el mapa ya vimos que no debíamos subir a cotas altas. Aún así, salimos temprano de Terrassa y antes de las 7 de la mañana iniciamos la marcha desde Beuda. Mirándolo en perspectiva, es evidente que salimos demasiado pronto, aunque también es verdad que aprovechamos para tomárnoslo con calma y pararnos a disfrutar de la magnífica vegetación de la zona.


Hacemos el primer tramo hasta Tortellà siguiendo una ruta editada en Wikiloc. Salimos de Beuda (338 m) por la carretera que conduce a Besalú, pero a los pocos metros tomamos una pista asfaltada a la derecha. Seguimos esta pista un rato hasta que encontramos palos indicadores que nos llevan por sendero. Es un tramo bastante llano pero que cruza varios tramos de rieras que nos hacen subir y bajar en algunos puntos. Pasamos por  Sales de Lierca y llegamos a Tortellà. Aquí, debemos encontrar las marcas del GR1 y seguirlo hasta el Coll de Palomeres. Lo encontramos en la parte baja del pueblo, lo seguimos y paramos para comer algo en el magnífico Pont de Llierca. Hace años que había estado bañandome en familia en las gorgas bajo el puente. Es un puente románico, que se ha consevado hasta nuestros días y que es un importante cruce de caminos. 


Pont de Llierca

Nosotros seguimos por el GR1 y vamos cogiendo algo de altura, aunque de forma suave y progresiva. Pasamos por Coll Pregon (553m) hasta alcanzar el Coll de Palomeres (615 m). Aquí debemos dejar el GR si somos capaces de encontrar el sendero que pasa por Aiguabella y nos lleva hasta el Pla d´en Pei. Si no lo hacemos, nos queda la opción de seguir el GR hasta Oix. Nos cuesta encontrarlo, pero después de seguir por una pista y dar media vuelta lo intuimos detrás de unos hilos eléctricos para ganado. Se encuentra prácticamente en el mismo collado. Al principio está poco marcado pero poco a poco se va haciendo un camino evidente. Después de rodear una masía (está señalizado) llegamos al valle que sube de Oix y tomamos el camino hacia la derecha. Hay bastantes carteles indicadores en este tramo. Seguimos hacia el Pont Trencat y aquí seguimos a la izquierda por el PR C-186. Podíamos haber elegido subir por El Grau de les Escales que a priori parece más atractivo, pero nos lo hacemos fácil. Vamos subiendo y llegamos a la Palanca de Samsó, donde nos cruzamos con el GR11 proviniente de Talaixà. Aquí paramos a comer y a relajarnos un rato cerca del agua y disfrutando de los rincones repletos de vegetación, con los troncos de los árboles cubiertos de musgo. Esto les confiere un aspecto muy especial.

Coll de Palomeres


Llevamos ya mucho rato con este tipo de vegetación y nos maravillamos con esos bosques que parecen salidos de un cuento de hadas. Pasamos también por una zona donde las encinas se abren camino entre la roca, confiriéndoles unas formas cuanto menos curiosas y muy llamativas. Una de esas encinas nos recuerda a un elefante, y la corteza le da un aire a su piel rugosa. En fin, que tenemos tiempo para recrearnos. 





Nos desviamos del GR11 durante un tramo para ver los robles monumentales de una zona llamada Hortmoier en la que se encuentra la ermita de Sant Miquel d´Hormoier, a la que no llegamos.


Hortmoier



Después de esta visita volvemos al GR. Pasamos la Collada de Muls (659) y bajamos hasta les Planes d´en Batlle, desde donde, por carretera llegamos a Beget (541 m), un pueblo precioso. Nos dirigimos al Hostal El Forn, donde dormiremos y cenaremos. Es pronto, contando todas las paradas hemos tardado  ocho horas y media. No nos hemos encontrado a nadie en todo el camino. Bueno sí, a una pareja mayor con un perro a la altura de Sales de Llierca, al inicio de la etapa. Hemos llegado pronto y nos da tiempo para aburrirnos, que tampoco está mal. Durante la cena, una mujer y sus dos hijas, parecen bastante apuradas con los problemas de conexión debido a una wifi débil. Problemas de estos tiempos.

Beget


Día 2. Beget-Beuda. 50 kms +3000 m.

La idea era salir lo más temprano posible. Tenemos por delante un etapa dura y exigente: "Els Annapurnes de l´Alta Garrotxa", nada más y nada menos. En el hostal no nos pueden preparar el desayuno hasta las 7 de la mañana. Lo entendemos, tampoco se van a pegar el madrugón solo por nosotros y aunque nos ofrecen dejarnos algo preparado, preferimos desayunar mejor y esperar hasta esa hora. Nos regalamos unos huevos fritos con bacon y mientras comemos, comentamos con el dueño del hostal si eso de casi no tener wifi no supone un problema en los tiempos actuales. El nos responde que algunas personas han anulado la reserva al llegar aquí, ante las dificultades para acceder a una conexión satisfactoria. El hostal tiene wifi propia y además en el pueblo hay wifi pública, pero parece ser que a veces fallan. Comento todo esto porque me llamó la atención la situación y es verdad que hoy en día es un problema para algunas personas no disponer de una conexión fiable. Yo sí que me pude conectar para dar el parte del día a Mayte.

Collada Fonda, cerca del Puig de Comanegra

Después de una animada conversación con el dueño del hostal sobre como es la vida en un pueblo tan pequeño y de tomar un café nos despedimos. Ya son las 7:30 y deberíamos ir haciendo camino, más teniendo en cuenta lo que tenemos por delante. De entrada, una subida hasta el  Puig de Comanegra de 1000 m de desnivel. El camino pasa por la puerta del hostal, la tarde anterior estuvimos mirando desde donde debíamos salir de Beget.


Puig de Comanegra


Tomamos el sendero y llegamos a la pista que sube a la Bassa de Monars. En una curva, en el Collet del Sunyer, cogemos un sendero a la izquierda y vamos subiendo por bosque y prados herbosos hasta el Collet del Clotic (973 m) y más adelante llegamos al Coll de Boix (1186 m). Seguimos por sendero hasta la Collada Fonda (1326 m) con buenas vistas del Canigó nevado y las últimas montañas del Pirineo antes de llegar al mar. Desde aquí coronamos El Puig de Comanegra (1557 m). 

Puig de Comanegra

Bajamos un poco y vamos careneando hasta el Puig de les Bruixes (1393 m) y desde aquí hasta el Coll de Sant Marc (1255 m). Descartamos hacer cima, ya que ya habíamos estado en ella y por hoy ya tenáimos bastante camino. En aquella ocasión no fuimos capaces de encontrar el camino hacia Les Bruixes. Estuvimos al lado pero estaba un poco tapado y no lo vimos. Esta vez pudimos desvelar el misterio. 

Puig de les Bruixes



Desde el Coll de Sant Marc tomamos el camino que en aquella ocasión habíamos hecho de subida. Vamos a buen ritmo y nos sentimos bien, también influenciados por la belleza del entorno. Bajamos por el camino, pero en un punto descartamos unos hitos que marcaban un sendero que salía a la izquierda. El camino que bajaba parecía el principal y además estaba señalizado. Llegamos a un punto donde todo se tapa y no vemos bien hacia donde tenemos que tirar. Más tarde , mirando el mapa, vemos que estamos en el Escaler del Joc. Probamos varios senderos, unos más claros que otros, pero no nos convence la dirección que toman. Estuvimos dando vueltas un mínimo de media hora, hasta que decidimos volver sobre nuestros pasos y en seguida llegamos al cruce que antes habíamos descartado. ¡¡En todo ese tiempo no nos habíamos acordado!!. Deben ser cosas de la edad. Vamos un poco enfadados con nosotros mismos, pero ya sin más contratiempos pasamos por Can Barrufa y llegamos a Sant Aniol d´Aguja. No sería el único error que cometeríamos, pero en ese momento no lo sabíamos. Decidimos parar a comer, ya que no lo habíamos hecho aún, aunque el desayuno fuerte que nos habíamos tomado nos había hecho aguantar bastante bien. Creo que hasta aquí tardamos unas cinco horas, quizás algo menos.


Sant Aniol d´Aguja


Desde Sant Aniol segimos por el GR11. El siguiente objetivo es el Puig Bassegoda. Sabemos que ahora nos toca una dura subida y no conocemos el terreno. El camino va ascendiendo de forma constante y aunque sin ser un desnivel demasiado pronunciado es de bastante mal andar, con muchas hojas secas y piedras sueltas. Llegamos al Coll Roig (829 m) donde vislumbramos nuestro objetivo. Digo vislumbramos porque intuimos el collado al que tenemos que llegar e imaginamos que la masa rocosa que queda a nuestra derecha es el Puig Bassegoda. Parece bastante lejos, eso sí. Seguimos el GR11 sin ser conscientes que la ruta de wikiloc aquí lo abandonaba y tomaba un sendero a la derecha que bordeaba nuestro objetivo por otra vertiente. Ahora si que el desnivel se hace muy pronunciado y se nos hace largo, quizás también debido al cansancio acumulado. Finalmente llegamos a la pista y al Coll de Bassegoda (1102 m), desde donde seguimos las indicaciones y llegamos sin más al Puig Bassegoda (1373 m), después de un tramo final de grimpada. Lástima que está todo cubierto de niebla y no tenemos vistas pero el enclave parece estupendo. 

Puig Bassegoda



Iniciamos la bajada pero lo hacemos siguiendo unas señales rojas y verdes y en sentido contrario al que hemos subido. En este tramo se nos abre un poco la niebla y podemos disfrutar de mejores vistas. Bajamos por una zona que en el mapa consta como el Caire de Comadells. No paramos de bajar y nos da la sensación de que lo estamos haciendo demasiado. Atravesamos varias zonas de pedrera, más propias de terreno de alta montaña que de la altura a la que nos encontramos. El sendero se suaviza y vemos unas marcas que salen a la izquierda pero lo descartamos y seguimos por el camino principal. Otra vez igual que por la mañana. Llegamos a la ermita de Mare de Deu de les Agulles. Decidimos parar para mirar el mapa y orientarnos. Vemos que nos estamos desviando de la ruta que tenemos prevista y desde la ermita tomamos un sendero que nos lleva de nuevo a la pista. La tomamos en subida a la izquierda y en una curva más arriba cogemos un sendero a la derecha que nos debería llevar al Coll de Rius. Al rato de andar por este sendero no nos acaba de convencer una curva que toma demasiado pronunciado y que  no coincide con la forma que se ve en el mapa. Antonio propone dar media vuelta y volver a la pista y asegurarnos el llegar a Coll de Rius por ella. Yo hubiera continuado por este sendero pero es verdad que la orientación despista un poco conparándola con el mapa. Como entiendo que Antonio se orienta mejor que yo, como así pude comprobar un poco más tarde, decidimos dar media vuelta. Estamos perdiendo demasiado tiempo y volvemos a estresarnos un poco. Desde la pista y sin más dudas llegamos a Coll de Riu (993 m). Justo allí hay un sendero que llega que seguramente era el que habíamos abandonado. Subiendo por la pista yo estaba absolutamente desorientado y ya no sabía bien donde estaba el Puig Bassegoga, a pesar de estar rodeándolo casi completamente. Antonio se encargó de explicarmelo aunque en un principio tuve mis dudas de que tuviera razón. 



En este punto debemos tomar una determinación. Es evidente que se nos hará de noche y que no conocemos el camino para llegar hasta la Mare de Deu del Mont. Posiblemente debamos descartar subir hasta el último de los "Annapurnes", pero aún así tomaremos la decisión más adelante. Desde el collado tomamos la pista que baja y que indica Albanya y esperamos que más adelante se cruce con el GR11. Debo parar el Garmin ya que se está quedando sin batería. Hasta ese punto me ha marcado 32 kms y unos 2500 m de desnivel positivo. Ahora sí que nos orientamos bien y llegamos a Can Nou, donde retomamos el GR.  En el Collet de Can Nou el GR el se desvía a la izquierda y nosotros seguimos por pista en dirección a Lliurona. La pista discurre todo el rato en una clara progresión ascendente, no demasiado dura pero sí continuada. Irremediablemte se nos hace de noche a las 7 de la tarde. Llamamos por teléfono a nuestras familias para informarle de que llegaremos tarde. Casi no hay cobertura.

Mirador bajando del Puig Bassegoga


Antes de llegar a Lliurona salimos de la pista y tomamos un sendero a la derecha que nos lleva a este pequeño enclave. Había vida allí, ya que se veían bicicletas y luz en una casa. Ya hemos renunciado a subir a la Mare de Déu del Mont. Conectamos el googlemaps para que nos dirija por el camino más rápido hasta Beuda. Nos marca una distancia de 12 kms. Al poco nos desvía de la pista asfaltada y nos lleva por otra sin asfaltar, que además, de entrada, es de subida. Yo me cabreo un poco porque ya no esperaba más subidas y quería correr hasta el final y pongo en duda que ese sea el mejor camino. Antonio me pregunta que como puedo estar tan seguro de que era mejor seguir por la pista asfaltada si no la conozco. Pienso que tiene razón y asumo aceptar de buen grado lo que se nos presente. Empieza a llover. No nos podemos quejar, había previsión de lluvias desde el inicio de la tarde y de momento nos ha respetado hasta ahora. Poco a poco la pista deja de subir y en clara bajada nos devuelve a la pista asfaltada. Trotamos y trotamos y a las 8:45 de la noche llegamos al coche. Estamos exhaustos y ahora hay que volver hasta Terrassa. Llegamos a casa prácticamente a las 11 de la noche.

Ha sido una travesía estupenda. Nos ha faltado la guinda final, la ascensión a El Mont, pero bueno, ahora con un mayor conocimiento de la zona ya nos podemos plantear alguna ruta que lo incluya. Nos ha gustado mucho la Alta Garrotxa y no nos hemos encontrado con nadie en todo el día. ¡¡Nadie!! Hemos disfrutado mucho del entorno y nos hemos estresado un poco con las pérdidas, más yo que Antonio, pero ha valido mucho la pena. Nos queda la espinita de no haber hecho todo el recorrido previsto. Quizás, en otra ocasión y con más horas de día. 

Por último agradecer a las personas que publicaron esta estupenda ruta y que nos han servido de inspiración. Gracias.










martes, 8 de marzo de 2022

Curses Novembre-Desembre 2021 i Gener 2022

Después de la marató de BCN he parado una semana y he seguido entrenando. Tenía ganas de correr sin objetivos y dejar las tiradas largas para la montaña. La primera carrera era escasamente tres semanas después de la maratón y no era otra que la Cursa de la Campana, a Vacarisses. 

Como no quiero dar las mismas explicaciones en cada carrera diré ahora que, a pesar de entrenar y de esforzarme, cada vez mis marcas son sensiblemente peores. Sé que es ley de vida, ya tengo 58 años, pero reconozco que aún me cuesta aceptarlo. En mi interior todavía está ese ser competitivo, que quiere hacerlo mejor y además se cree que puede hacerlo mejor. Pero la verdad es que cada vez me apetece menos llevar un ritmo agónico y no me apetece sufrir. Antes era capaz de aguantar ese sufrimiento, ahora no quiero o no puedo, no lo sé con certeza. Aunque mis sensacione son las de estar esforzándome, los resultados cada vez son más discretos. Tampoco es que yo haya sido un fuera de serie, pero estaba satisfecho con mi nivel. Sigo disfrutando, sobre todo en la montaña, y tengo la sensación de que voy más rápido aunque el maldito Garmin te pone rápido en tu sitio. Aún así suelo acabar contento y creo que ha llegado la hora (por fín) de no mirar el reloj y sobretodo no decir ya nunca más la palabra ANTES. Sé que se me escapará de vez en cuando pero voy a intentar centrarme en el hoy y de valorar lo que hago hoy, sin compararlo con ANTES.

27-11-2021 Mitja Marató de la Cursa de la Campana.

Esta carrera es de las fijas en mi calendario. La proximidad, el buen hacer de la organización y el perfil asequible (+800 m), hacen que siempre me apetezca hacerla. Es muy corrible, con un recorrido variado. Además me trae buenos recuerdos. Desde hace varios años opto por inscribirme a la distancia de media maratón. Existe también la distancia clásica de algo más de 14 kms. Este año han cambiado la fecha, como otras tantas carreras, y la han pasado del mes de junio al de noviembre. Espero que el próximo año vuelva a su fecha habitual para así poder darnos un baño en la piscina al acabar la carrera.



A las 8 de la mañana y al sonido de las campanadas de la iglesia del pueblo dan la salida. La gente sale que se las pela. Yo me lo tomo con calma, posiblemente con demasiada. Voy haciendo a mi ritmo de correr-trotar en el llano y las bajadas y andar en las subidas, aunque también intento trotar cuando éstas son ligeras. Tengo buenas sensaciones, me encuentro bien y creo que ya no me puede adelantar nadie más, debo estar en la cola de la carrera.



Hay tramos por bosque muy corribles, subidas duras por pista, otras subidas explosivas pero cortas y un par de bajadas técnicas. Un tramo final de subida de varios quilómetros, que se deja correr casi hasta el final, da paso a la por fin deseada bajada hasta el pueblo de  Vacarisses.



Mi tiempo final ha sido de 2:41:01 y la posición la 127 sobre 153 llegados. Después, el típico bocadillo de butifarra, conversaciones varias y para casa. Genial todo.




25-12-2021 Pujada a La Mola per Nadal.

Ya he perdido la cuenta de las veces que he participado en esta carrera en los últimos años. Me encanta el ambiente que hay entre los corredores en un día tan especial. Siempre me apunto el mismo día ya que la noche anterior suelo ir a dormir bastante tarde, pero hasta el día de hoy no he tenido problemas para levantarme, aunque haya dormido solo tres o cuatro horas. La hice dos veces en las semanas anteriores para ver si era capaz de hacerla más o menos bien, aunque eso tampoco es un problema, ya que muchas personas la hacen andando. Es más un día de compartir que de competir aunque cada uno se pone su objetivo, especialmente los corredores de más nivel. 



Antes de las nueve de la mañana ya estaba allí para asegurarme mi dorsal. La salida es a las 10, tiempo que aproveché para hablar con otros corredores y calentar un rato ya que el recorrido es todo subida, desde el primer metro. En total son 3,8 kms y 467 m de desnivel positivo. Este año, en plena sexta ola de la COVID, el número de inscritos era menor y el ambiente un poco más triste. Esto está pasando en todas las carreras.



Dan la salida y antes de llegar a Can Pobla ya tengo que andar en algunos tramos, así me tomo algunos respiros. Voy subiendo y no me encuentro del todo mal y corono La Mola con un tiempo de 37:50, en la posición 107 de 193 participantes. En la cima siempre hay un extraordinario ambiente y la gente te anima mucho. Ahora toca bajar de nuevo (aunque ya es por libre) para poder beber y comer algo. Este año hay poco ambiente. la gente coje su bolsita y se va para el coche. Nada de quedarse allí y disfrutar del día. Maldita COVID.

Últimamente se prodigan comentarios en las redes sociales acerca de la capacidad de los corredores y ciclistas populares para hacer carreras largas y duras (nada que ver con ésta). Estas críticas vienen dadas por deportistas profesionales (más bien ex-profesionales) que acusan a muchos populares de no estar preparados, de que sus ritmos son muy lentos e incluso de que gastan mucho en material pero poco tiempo en entrenar. Supongo que en cierto modo tienen razón, pero no entiendo esta tendencia a criticar a todo el mundo en lugar de animar a las personas a realizar estas actividades con mejor preparación, haciendo buenas sugerencias en lugar de despacharse a gusto hacia las personas que con mejor o peor criterio se ilusionan con retos exigentes. Estoy un poco cansado de escuchar comentarios de gente enfadada sin ningún ánimo de crítica constructiva.

31-12-2021 Cursa dels Nassos 10 kms.

He vuelto a esta carrera que siempre me ha gustado después de tres años sin participar. Mi objetivo inicial era estar entre los 45 y 50 minutos. Sé lo que actualmente me cuesta mantener un ritmo de 4:30 por quilómetro  por lo que sabía que bajar de 45 minutos sería una misión casi imposible. Pero en las dos últimas semanas antes de la carrera me sentí especialmente bien en los entrenamientos, mucho más ligero y ràpido que últimamente. 



Así que me presenté en la línea de salida donde tuve serios problemas para aparcar ya que han cerrado todas las amplias zonas de aparcamiento cercanas al pabellón de la Mar Bella. Aún así llegué con tiempo para la foto correcat y para calentar un buen rato con el objetivo de salir rápido. De hecho salí muy fuerte y en los primeros quilómetos me salieron unos parciales incluso demasiado rápidos. Sabía que tenía que aflojar un poco porque el tramo que va desde el km. 5 al 8 siempre se me atraviesa.



Así fue. Paso el 5000 en 21:50 y confío en que podré bajar de los 45 minutos. Pero no, cada vez voy más flojo y en los dos últimos quilómetros, donde siempre he podido apretar, me veo sin fuerzas para hacerlo. Llego como puedo, con un tiempo de 45:26 y en la posición 1235 de 4521 llegados.



La realidad es que la marca está muy bien, pero me he quedado con la sensación de que, como casi siempre, he gestionado mal la distancia y si hubiera salido algo más despacio, hubiera acabado mejor. Aunque eso nunca lo sabré. Un buen test para la Mitja de Terrassa.




23-01-2022 Mitja Marató de Terrassa.

Ha sido mi 17ª participación en esta carrera. Muy malas sensaciones, quizás ha sido la media maratón en la que me he sentido peor. De hecho, he registrado mi peor marca en media si no contamos la primera que hice. Lo peor no ha sido la marca, es lógico ir a menos con el paso de los años y lo raro sería que siguiera mejorando, lo peor ha sido lo mal que me he encontrado. Me he venido arriba con las buenas sensaciones de las últimas semanas entrenando y me he planteado salir con la liebre sub 1:40. ¡¡¡Qué ingenuo!!!, o qué flipado, según se mire, ya que con toda la experiencia que tengo no puedo cometer esos errores de cálculo aunque a mi favor debo decir que se añadió un factor inesperado: problemas para respirar.



Bueno, Aún así, como siempre fue una mañana agradabable. Estuve en la carpa correcat entregando los dorsales a los miembros de la asociación que estaban inscritos. Eran pocos. Atrás ya quedan aquellos tiempos en que entregábamos más de cien dorsales. Hay que decir también que la carrera ha venido a menos y que en general el ambiente está deprimido. No hay alegría, la Covid nos ha vuelto tristes, pero a pesar de todo hay que agradecer que en plena 6ª ola se haya organizado la carrera. Hace unos años se inscribçian más de 2000 personas y en esta edición han llegado a meta 746 corredores.



Después de calentar me sitúo al lado de la liebre sub 1:40. Dan la salida y en seguida noto que no voy bien. Me cuesta respirar, tengo serias dificultades para tomar aire. En seguida bajo el ritmo y pienso que será una carrera de supervivencia. Fuera mirar el reloj. Como decía antes en las semans anteriores me había sentido muy bien en los entrenamientos y mis ritmos y sensaciones eran los mejores en mucho tiempo. Pero he tenido la mala suerte de pillar el día tonto justo el día de la carrera. Voy tirando, pero la verdad es que aún bajando el ritmo, sufro bastante. Pienso que en la segunda parte de la carrera iré mejor ya que hay más llano y bajadas. Y sí,algo mejor me encuentro, pero tampoco aparece la mejoría esperada.



Mayte me anima en diferentes puntos de la carrera y eso me reconforta. Sobre el quilómetro 14 me adelanta el grupo de la liebre sub 1:45. Los conozco y me invitan a unirme a ellos. Con amabilidad, declino la invitación, prefiero seguir a mi ritmo. Entro en meta en 1:48:31 y en la posición 428.



Creo que por fin ha llegado el momento de olvidarme de competir. Hasta hoy, aunque me lo he propuesto, no he sido del todo capaz de llevarlo a cabo. Las últimas carreras no han sido lo que esperaba. Y no me refiero a marcas. Me refiero a ser capaz de disfrutarlas, llevar la cabeza alta y mirar el ambiente. Hace tiempo que lo sé, pero ahora algo ha cambiado. Ahora lo siento y quiero hacerlo así. Por fin.