miércoles, 18 de agosto de 2021

Por el Valle de Ordesa-Julio y Agosto del 2021

Se me hace difícil hacer una crónica de las vacaciones de este año. Más que nada porque ya han pasado cuatro semanas desde que las inicié y las sensaciones y detalles de cada ruta empiezan a quedar algo perdidas en mi memoria. Espero que ésta despierte a medida que vaya recordando los momentos vividos en estos días. Estoy francamente fascinado por estas montañas y después de varios veranos por aquí creo que empiezo a conocer mejor este terreno, con sus conexiones entre valles y cañones.



12 de Julio. Clásica a la Cola de Caballo subiendo por la Senda de los Cazadores y bajando por el valle.

Disponía de tres días con Antonio para hacer algo interesante. El plan era dormir en Bujaruelo para hacer la travesía de los Gabietos por la cresta, enlazar con el Taillon y bajar por la Brecha, Refugio de Serradets y Puerto de Bujaruelo. Este primer día lo aprovechamos como toma de contacto y para que Antonio conociera la Senda de los Cazadores. Al no ser una excursión muy larga teníamos tiempo para conducir desde Terrassa hasta Torla, subir en bus hasta la Pradera de Ordesa y después de bajar volver a coger el coche para llegar al refugio de San Nicolás de Bujaruelo.

Iniciamos la marcha desde la Pradera (1300m)  sobre las 11 de la mañana. El ascenso hasta el mirador de Calcilarruego (1900 m) es una subida en zig-zag entre bosque de aquellas que no te da un momento de respiro. Durante la subida fuimos adelantando a bastantes grupos, básicamente parejas, y me vinieron recuerdos de cuando la realicé con el Quique, que por entonces tenía siete años, y pensé que quizás me había excedido en la exigencia al niño, aunque él subió bien. Subimos los aproximadamente 600 m. de desnivel a buen ritmo y en poco más de una hora ya estábamos en el mirador. 

Vistas hacia el Tozal de Mallo, Mondarruego, Faja de las Flores....



Mirador de Calcilarruego

Desde aquí las vistas son impresionantes, como no me cansaré de repetir a lo largo de esta crónica. Hacemos un buen puñado de fotografías y seguimos la marcha, ahora ya por un terreno que, con alguna ligera bajada, bastante llano y un tramo de subida suave, va bordeando el cañón por encima de éste . Estamos en la Faja Pelay. No nos cansamos de mirar hacia la zona que haremos dos dos días después, la subida al Tozal de Mallo, y nos cuesta entender por donde asciende el camino. También disfrutamos de las vistas hacia el Barranco de Cotatuero y nos fijamos en todas las fajas que bordean esas paredes. Desde aquí parecen pequeñas líneas en la roca totalmente colgadas al vacío e intransitables. A la altura del barranco se nos abre ante nuestros ojos la Brecha de Rolando y más adelante, cuando el camino baja decididamente hacia el final del Circo de Soaso presidido por la Cola de Caballo, podemos ver la silueta de las Tres Sororas (Pico de Añisclo, Monte Perdido y Cilindro de Marboré). La niebla va jugando con nosotros. A veces se disipa y nos permite observar una perspectiva completa, otras veces parcial y a momentos nos lo impide totalmente. 

Circo de Soaso desde la Faja Pelay


Cilindro de Marboré, Monte Perdido y Pico de Añisclo o Soum de Ramond (tapado por las nubes)

Cascada de Cotatuero desde la Faja Pelay

Llegamos a la Cola de Caballo (1750 m) en unas tres horas. Hemos parado a hacer muchas fotos antes de llegar aquí. El lugar, a pesar de ser tan popular y frecuentado, no deja de sorprenderme por su belleza cada vez que estoy en él. Nos paramos a comer y a disfrutar del entorno que nos rodea. 

Praderas del Circo de Soaso



La Cola de Caballo

Iniciamos la bajada y, a pesar de la cantidad de personas, todavía el camino es bastante transitable, nada que ver con los tapones con los que me encontré en las Gradas de Soaso unas semanas más tarde. Las gradas, un lugar magnífico, pero siempre lleno de gente haciendo fotografías. Seguimos bajando y yo voy intentando localizar el camino que baja desde el paso de Canarellos y cogerlo para alargar un poco la excursión. No tengo éxito en mi búsqueda y llegamos a la Padrera después de 5 h 14 min. El reloj nos marca unos 21 kms y unos 1000 m de desnivel positivo. Creo que el desnivel total es menor. En la guía marca 680 m pero yo diría que solo tiene en cuenta la subida al mirador.

Gradas de Soaso

Después de bajar en bus y coger de nuevo el coche tomamos la pista que sube a Bujaruelo. Al llegar allí y abrir la puerta del coche, un aire gélido y muy molesto nos recibe con inesperada hostilidad. Rápidamente nos ponemos ropa de abrigo y nos acomodamos en el refugio. Estamos sorprendidos del frío que hace, impropio para el mes de julio. Hablamos con el guarda del refugio. Para el día siguiente habrá lluvia, moderada pero persistente todo el día,  las temperaturas serán bajas, además de la existencia de niebla en las zonas altas. Nuestro plan parece peligrar pero no hacemos cambios, ya veremos la situación cuando nos levantemos por la mañana. La cena fue muy agradable en compañía de una chica inglesa y un chico de Burgos. 


Aparcamiento de Bujaruelo, desde el refugio

13 de Julio. Bujaruelo-Forqueta de Gabieto-Faja de la Escusaneta-Pico Mondarruego.

A las 6:15 de la mañana nos levantamos para desayunar. El día es gris, llueve y hace bastante frío, sobretodo si sopla el viento, como suele ser en el caso de Bujaruelo. La idea inicial es hacer la Cresta de los Gabietos y el Taillon para bajar por la banda de la Brecha y Serradets. Las condiciones no parecen las más adecuadas para hacer esta ruta pero aún así optamos por iniciar el plan y más adelante ya decidiremos sobre la marcha. 

Puente románico de Bujaruelo

Salimos de Bujaruelo (1338 m) hacia el puerto del mismo nombre por el camino que en zig-zag va ganado altura entre bosque. Al llegar a una zona más abierta y a la altura de la cabaña de "Las Eléctricas" (1680 m) seguimos unos hitos  a la derecha. Hemos abandonado el camino principal para acortar un buen tramo pero hay que hacerlo por una pedrera "inmunda", como nos dijo el guarda del refugio. Antes de empezar a subir paramos a cambiarnos de ropa y ponernos cómodos. La lluvia, aunque no intensa, no cesa de caer y la sensación de frío es alta. Antonio empieza a sufrir de dolor en sus manos, cosa que le ocurre con cierta frecuencia cuando bajan las temperaturas, y que se lo hace pasar realmente mal. 

Por la pedrera "inmunda"


Tenemos dudas. El tiempo no acompaña, no conocemos la cresta y ya vemos que la niebla lo cubre todo, aunque se abre a momentos. Vivimos uno de aquellos momentos en los que piensas: "¿qué estamos haciendo aquí?". Aún así decidimos seguir. Al final, la pedrera la subimos bastante bien hasta llegar a una zona de aspecto lunar que culmina en la Forqueta de Gabieto (2517 m). A lo tonto, hemos hecho 1200 m de desnivel.

Forqueta de Gabieto


En este punto, con nuestro estado de ánimo un poco más positivo, hacemos unas cuantas fotografías. La verdad es que el lugar lo vale. Bebemos agua, comemos unas barritas y seguimos la marcha. Ahora toca bajar un poco hasta una zona abierta en la que hacia la izquierda sube, ¡¡otra pedrera!!, hasta el inicio de la cresta y si seguimos recto nos metemos en la Faja de la Escusaneta. Nosostros seguimos hacia la cresta. 

Inicio de la pedrera al collado donde se inicia la cresta

La pedrera gana 300 m. de desnivel por lo que se hace larga y dura. Ante nuestro ojos a veces vemos la cresta despejada y otras totalmente tapada, pero la perspectiva no es demasiado halagüeña. Además sigue lloviendo. Es una lluvia fina, que para a momentos, pero que está presente casi todo el tiempo. Por fín, llegamos al collado (2861 m) y paramos a comer y a aclararnos un poco. Sentados en unas rocas, mientras comemos unos bocadillos, miramos la cresta cuando se deja ver. No lo vemos claro. Estamos algo tensos. Hemos llegado hasta aquí, sí, y yo personalmente llevaba un año con esta ruta en mi cabeza. El corazón me dice que lo intente y la cabeza que dé marcha atrás. Aún así, y para dejar tranquila nuestra conciencia, nos metemos en la cresta a ver como se ve. Nada más empezar, ya vemos que la roca está muy mojada y resbaladiza. Casi en un instante nos ponemos de acuerdo y damos media vuelta. Otra vez será.


Faja de la Escusaneta

Descendemos de nuevo la pedrera. Parece que el día se está abriendo y ahora ya no hay niebla ahí arriba. Es como si hubiera estado esperando a que nos marchasemos, que no éramos bien recibidos o simplemente que nos estaba haciendo un favor, que no era nuestro momento para estar allí. Le propongo a  Antonio, de seguir por la Faja de la Escusaneta hasta el Pico Mondarruego. La zona vale mucho la pena. Es solitaria y espectacular. El está de acuerdo ya que disponemos de todo el día. Así que activamos el plan B. En aquel remoto lugar aparece un grupo de excursionistas que van de travesía ya que llevan grandes mochilas. No son españoles, por su acento parecen centroeuropeos. Vienen desde el Tozal de Mallo y nos hacen algunas preguntas sobre la ruta. Uno de ellos nos comenta que el año anterior hizo la Cresta de los Gabietos y que hemos hecho bien en abandonar con un tiempo como éste.


Gran balma, en la faja de la Escusaneta


Nos sentimos más relajados y entramos en la faja. Esta es ancha y para mi gusto muy bonita. Seguimos progresando con buen estado de ánimo. Llegamos a una zona abierta y por una pedrera pero con camino fresado llegamos al collado (2729 m). Desde aquí se puede bajar hacia los Llanos de Salarons y Aguastuertas. Nosotros, en un breve ascenso, coronamos el Pico de Mondarruego (2847 m). Desde aquí tenemos grandes vistas hacia el Cañón de Ordesa, Torla, Tozal de Mallo y la entrada de la Faja de las Flores. Las vistas hacia las cumbres más altas nos queda tapada por las nubes. Nos sentimos eufóricos por la sensación que nos transmite el lugar. Ahora sí que nos sentimos bien recibidos. Tenemos tiempo para disfrutar de éste ambiente solitario con calma. Volvemos a comer algo. Llevamos unas siete horas de marcha y ahora nos queda deshacer todo el camino.

En la cima del Pico Mondarruego

Tozal de Mallo desde el Pico Mondarruego

Ahora, prácticamente todo es bajada, solo hay que volver a trepar un poco para llegar a la Forqueta de Gabieto. Desde aquí, descartamos bajar por la pedrera que hemos subido por la mañana y nos dirigimos por el camino normal hacia el Puerto de Bujaruelo pero sin llegar a él, ya que antes hay una bajada evidente hacia el sendero que nos llevará a Bujaruelo tras deshacer casi 1000 m de desnivel.


La pedrera de acceso a la cresta, ahora con el día despejado

Hemos tardado algo más de 11 horas y hemos hecho algo más de 2000 m de desnivel positivo. Nuestro premio será una buena ducha y una buena cena con Olla Nepalí, especialidad de la casa, en compañía de una pareja francesa y dos montañeros de Zaragoza. Fuera del refugio sigue soplando un viento frío. La previsión es que al día siguiente el tiempo sea mucho mejor. Eso esperamos. Pensamos que posiblemente hoy haya sido el día más frío de todo el verano, aunque claro, eso está por ver.

14 de Julio. Pradera de Ordesa-Clavijas de Salarons-Tozal de Mallo-La Fajeta-Faja Racón-Pradera

Nos volvemos a levantar a las 6:15 de la mañana y bajamos a desayunar con todo ya recogido y en el coche. Hoy tenemos que volver a Terrassa pero disponemos de todo el día y nos da tiempo para hacer una excursión matinal. En coche, bajamos toda la pista de Bujaruelo y llegamos al parking de Torla. Tomamos el bus de las 7:30 de la mañana por lo que a las 8 ya estamos en marcha. Dos días antes, desde el Mirador de Calcilarruego, estuvimos mirando atentamente esta zona y francamente es difícil imaginar la línea que sigue el camino para superar esas paredes. Hoy íbamos a encontrar la respuesta y nos sentiamos excitados y por qué no decirlo, algo tensos.

Tozal de Mallo

El camino discurre un buen tramo entre bosque y va ganado altura. Es un bosque cerrado que no nos permite ver lo que queda delante y arriba nuestro. Vamos adelantando gente y ya nos está bien, no nos gustaría encontrarnos una acumulación de personas en las clavijas. Un poco antes de llegar al desvío de la Faja de Racón el bosque desaparece y antes nuestros ojos se abre un paisaje maravilloso, con las paredes del Tozal de Mallo y todo el Barranco de Carriata. Dejamos el desvío a nuestra derecha, el cual tomaremos de bajada, y seguimos recto, obdeciendo a los carteles indicadores. 

Vistas al salir del bosque


Ascendiendo hacia las clavijas

Seguimos subiendo por sendero y con alguna que otra trepada hasta llegar al desvío de la Fajeta. Nostros decidimos subir por las clavijas. Cuando llegamos al primer tramo, con algún paso largo como indica en la guía, no sé como superar el primer paso. Me pongo algo tenso y exclamo ¡no creo que pueda subir por aquí!. Evidentemente estoy algo nervioso. Respiro, me centro y por fín puedo superarlo. Después de este primer tramo de cuatro clavijas llegamos a la chimena, más vertical y con siete clavijas. Sin pensarlo me enfilo y compruebo que es fácil. Hay mucho agarre a pesar de ser más vertical que el tramo anterior. Sin problemas lo superamos y respiramos tranquilos. En este tramo no hemos hecho fotografías ya que nuestro deseo era llegar arriba lo antes posible. El ambiente es soberbio por la verticalidad del entorno. Trepamos un poco más y llegamos a una zona herbosa. El Tozal queda a nuestra izquierda, prácticamente a nuestra altura y por un sendero evidente nos diriimos a él. Seguimos disfrutando del increíble ambiente de la zona. En pocos minutos alcanzamos la cima del Tozal de Mallo (2254 m). Hemos tardado 1 h 45 min. aproximadamente. El lugar es espectacular con vistas de 360 grados.

Alto en el camino antes de coronar el Tozal de Mallo



Tozal de Mallo

Disfutamos mucho de este lugar. Comemos, bebemos y hacemos fotografías. Nos sentimos relajados y felices aunque ahora hay que bajar, pero lo haremos por La Fajeta. La bajada es fácil pero hay que destrepar con cuidado ya que la sensación de vacío por la verticalidad del barranco es imponente. Poco a poco vamos superando tramos hasta llegar hasta el caminito estrecho (la Fajeta propiamente) que después de todo me impresiona menos que el resto del camino. Finalmente llegamos al cruce por el que habíamos pasado hace un rato y ya, por el camino normal bajamos hasta el siguiente desvío, hacia la Faja de Racón o Racún.

Bajada hacia la Fajeta






Entrada a La Fajeta



Detalle de la Fajeta


La Faja de Racún es también bastante bonita, no tan aérea como por ejemplo la de las Flores, pero nos va descubriendo lugares estupendos y al final unas vistas espectaculares del barranco de Cotatuero, con su imponente cascada. Llegamos a la intersección con este barranco y nosotros ya decidimos bajar hacia la pradera. Es este tramo ya nos encontramos bastantes personas que suben por aquí. En 5 h 46 min. llegamos abajo y cogemos el bus de vuelta a Torla. Ahora toca conducir cuatro horas hasta Terrassa. La excursión ha valido mucho la pena. Estamos satisfechos y eufóricos.

Faja Racón



Pasados estos tres días ahora tocaban diez días de playa con Mayte y Quique. Básicamente se trataba de relajarse en el mar, comer bien y descansar. Lógicamente no he hecho salidas por la montaña pero he salido muchas mañanas a correr diez quilómetros. Primero por lo caminos de ronda de Tossa de Mar y más tarde por la zona de Sant Pere Pescador.






Cala Bona


Cala Pola

Aproveché un par de días para hacer  excursiones con el Quique por las calas cercanas a Tossa y por Els Aiguamolls de l´Empordà.

Aiguamolls de l´Empordà




Después de estos días volvimos a Terrassa y nos diriimos a una población cercana a Aínsa. Aquí también pude realizar algún entreno subiendo a Muro de Roda. Un rodaje de más de 11 kms y 400 m de desnivel positivo. 

Muro de Roda



Me quedaban dos salidas de más envergadura entre el tiempo que estuvimos en Aluján y en Sarvisé, población cercana a Broto.

1 de Agosto. Cañon y Collado de Añisclo. La fiesta del agua.

No conocía el Cañon de Añisclo. La idea era subirlo hasta Fuenblanca y en función del tiempo empleado seguir hasta el Collado de Añisclo o dar media vuelta. Salí temprano para conducir hasta Aínsa, Escalona y entrar en el cañon por la carretera de un único sentido hasta el aparcamiento de Puente San Úrbez (900 m). Llegué allí sobre las 7:30 de la mañana y solo había un coche aparcado, nada que ver con lo que me encontraría en la vuelta. 

Fondo del cañón desde el Puente Sant Urbez

Salgo del aparcamiento para atravesar el imponente puente e iniciar la subida por todo el cañón. El ascenso es precioso, El camino discurre por bosque, paralelo al río, y a medida que se va ganando altura vamos descubriendo una gran cantidad de cascadas y gorgas. Muchas de ellas invitan al baño aunque está prohibido. 






A la altura del Barranco de Capradiza se cruza un puente. El bosque se va acabando y nos da paso a bonitas praderas. Llego a Fuenblanca (1680 m) en 3 h 38 min. El lugar me parece estupendo y paro a comer y a relajarme un poco. Por este punto pasa el GR11 y se puede tomar en dirección al Collado de Arrabio para ir al refugio de Góriz o hacia el Collado de Añisclo para ir al de Pineta. 


Vistas del Collado de Añiclo antes de llegar a Fuenblanca


Fuenblanca

Decido seguir hacia el Collado de Añisclo (2453 m). La vista engaña ya que parece muy cercano pero hay 773 m de desnivel. El entorno, todo el rato, es precioso. La verdad es que me emocionan más los paisajes abiertos, con hierba, roca y cielo, que los bosques cerrados, por bonitos que sean. Aún así, disfruto de ambos entornos. Los abiertos me transmiten una sensación de libertad y de grandeza en contraposición al recogimiento y momentos de espititualidad que me llegan de los recodos del bosque y de los árboles. Las zonas altas de la montaña me hacen sentir en comunión con el Universo mientras que las zonas de bosque me hacer conectar con mi interior y con la tierra. En fín, cosas de cada uno.

Cascada i gorga durante la subida al collado

Sigo avanzando y la fiesta del agua continúa. No he parado de escuchar su sonido en todo el recorrido. Se me hace duro este tramo y por encima de las rocas se empiezan a asomar nubes muy negras. De entrada no hay previstas lluvias pero en la alta montaña todo puede pasar. Me encuentro a dos montañeros que van de travesía, ya muy cerca del collado. Hasta ese momento no me he encontrado absolutamente con nadie. En el collado sí que veo personas que provienen de Góriz pero que lo hacen por la base de la Punta de las Olas, para evitar bajar a Fuenblanca y volver a subir. El lugar es maravilloso, con todo el Valle de  Pineta abajo y a mi espalda toda la subida hecha. Desde Fuenblanca he tardado 1h 30 min. aproximadamente por lo que he empleado, contando la parada, unas 5h 30 min en subir todo el cañón. 

Llegando al Collado de Añisclo


Valle de Pineta desde el collado


La subida que he realizado

Ahora toca deshacer todo el camino. A medida que voy bajando me empiezo a encontrar a más gente, sobretodo en la parte final. Aunque me he esforzado he tardado cuatro horas en bajar. Llego al aparcamiento y hay coches y gente por todas partes. Nada que ver con la mañana. Ahora hay que conducir hasta Escalona, dando una gran vuelta ya que no se puede volver por donde he venido, al ser una carretera de sentido único. Aún así, lo entiendo, debido a la gran afluencia de coches. 

Después de una buena ducha, Mayte y yo nos vamos a cenar a Aínsa, a la Plaza Mayor, en un lugar estupendo con grandes vistas hacia la Peña Montañesa.

Plaza Mayor de Aínsa


Vistas de la Peña Montañesa desde Aínsa

Días más tarde, ya estando en Sarvisé realizé de nuevo todo el trayecto en coche, parando en los miradores que hay en la carretera para que Mayte pudiera disfrutar de este estupendo lugar. Cerca de Escalona nos dimos un buen baño en el río y después de comer nos adentramos en el cañon. Tuvimos suerte y pudimos dejar el coche bastante cerca del aparcamiento. Realizamos un recorrido señalizado de unos 50 minutos, sin apenas desnivel y del que se puede disfrutar en familia.

Los Sestrales, desde un mirador en la carretera


Cañon de Añisclo desde el Mirador de Cruces


Durante el recorrido corto, cerca del aparcamiento





5 de Agosto. Pradera de Ordesa-Clavijas de Salarons-Faja de las Flores-Góriz-Cola de Caballo-Pradera

De nuevo, subiendo a las Clavijas de Salarons




Clavijas de Salarons

Me levanté muy temprano con la intención de coger el primer autobús desde Torla, a las 6 de la mañana. Llegué con tiempo suficiente y menos mal que lo hice así ya que el bus se llenó completamente y algunas personas se tuvieron que quedar a esperar el siguiente. A las 6:30 empezaba a andar en dirección al Barranco de Carriata. La mayoría de personas lo hicieron en sentido contrario. Debo utilizar el frontal, ya que aunque está clareando, el camino va por un bosque cerrado. Adelanto a un grupo de cuatro montañeros aragones y dos vascos hacen lo propio conmigo. La subida hasta las Clavijas de Salarons ya la hice unas semanas atrás por lo que no voy a explicar nada más de este trayecto. Una vez pasadas las clavijas dejo a la izquierda el camino que nos llevaría al Tozal de Mallo y sigo recto. Aún debo superar unos 200 m de desnivel para llegar a la entrada de la Faja de las Flores (2300 m). Este tramo se me atraganta un poco y sudo la gota gorda, quizás por la tensión acumulada en las clavijas, que aunque son fáciles de trepar me producen un cierto nerviosismo.

Pasadas las clavijas y llegando al inicio de la Faja de las Flores



Faja de las Flores




Entro en la faja. Las vistas son estupendas y en cada giro vas adquiriendo perspectivas diferentes de la zona. Hay puntos estrechos en los que hay que ir con mucho cuidado. Es fácil, pero hay que mantener la concentración, ya que un tropiezo puede ser fatal. Voy disfrutando enormemente del entorno en el que estoy, en un ambiente de alta montaña soberbio. La faja se mantiene a unos 2300 m de altitud. 

Faja de las Flores


Vistas de la Tres Sororas desde la Faja

Llego al final de la faja y ante mis ojos se abre todo un paisaje con las Tres Sororas enfrente y la Brecha de Rolando y el Taillón a mi izquierda. Me paro en un resalte rocoso y espero la llegada de tres vascos que han subido por las Clavijas de Cotatuero. Yo no pienso bajar por ahí ya que no llevo material de seguridad y no me atrevo a pasarlas sin asegurar y menos en solitario. Les pregunto si conocen el camino para llegar a Góriz pero no me pueden ayudar. Hablamos un rato y me como un bocadillo disrutando de las vistas con el Circo de Cotatuero a mis pies. Voy observando en la dirección en la que tengo que ir para orientarme. No tengo las cosas claras ya que las reseñas que he leído no me aclaran mucho y según el mapa veo que tengo que bajar bastante para luego volver a remontar por una zona que desde mi posición no veo clara. 

Las Tres Sororas y la parte alta del Circo de Cotatuero. Fin de la faja.


Brecha de Rolando

Decido seguir por el camino señalizado en dirección evidente hacia la Brecha aunque pronto encuentro unos hitos a la derecha. Tomo este desvío pero en pocos minutos veo que baja decididamente hacia el valle colgado. Veo (más bien intuyo) unos hitos arriba, a mi izquierda y me dirijo hacia ellos. Tiene continuidad y logro mantener la altura por camino señalizado. Llego a una gran planicie preciosa con una cabaña en el centro. No he logrado saber el nombre (¿La Plana?) y al llegar al fondo del llano los hitos me llevan a la izquierda superando pequeños resaltes de roca. 

¿La Plana? ¿Plana Sant Fertús?


Vistas hacia el Casco por el camino que llega hasta el Cuello de Millaris

Estoy convencido de que voy bien y que mi orientación está funcionando. Miro hacia la plana y veo una persona al lado de la cabaña. Siguiendo los hitos y tirando de orientación bajo un poco hasta otra planicie que creo que es la Plana de Millaris. Aquí giro a la derecha y en pocos minutos ya estoy en el Cuello (2457 m). Mi descripción no puede ser más precisa ya que en cada mapa que he mirado los topónimos cambian. Al llegar al collado la persona que había visto me atrapa. El ha trepado un poco más que yo y ha evitado bajar ese pequeño tramo por lo que aparece arriba a mi derecha. Es un hombre portugués, residente en Andorra y un experimentado corredor de ultratrails. Hablamos durante un rato ya con el refugio de Góriz a la vista. Le explico que yo también he sido corredor (más bien caminador-trotador) de montaña, de un nivel medio bajo, aunque era de los que siempre finalizaba mis retos. Ahora ya estoy en plena decadencia pero sigo disfrutando de la montaña. Después de un rato de conversación, él decide tirar más rápido ya que aún tiene el objetivo de subir al Monte Perdido El va ligero, con zapatillas, pantalón corto y mochila de corredor. Yo, en cambio, llevo más peso y utilizo botas de montaña por los que no puedo seguirle el ritmo. Nos despedimos. No tardo mucho en llegar a Góriz (2195 m). La verdad es que estoy contento ya que he tardado seis horas desde que salí de la pradera.


Refugio de Góriz


El ambiente en Góriz es el de siempre, es decir, muchísima gente fuera del refugio. Me tomo una Coca-Cola (3,50 €) e inicio la marcha. A partir de ahora ya no disfrutaré del ambiente solitario de la alta montaña. Me cruzo con muchas personas que suben. Decido que bajaré por las Cavijas de Soaso, aunque nunca las he hecho de bajada. Al llegar al inicio de las clavijas me tiro para atrás y digo que no, que por ahí no bajo, no quiero más pasos expuestos. Doy media vuelta con la intención de bajar por el camino de Las Zetas pero un demonio en mi cabeza me dice que no, que debo bajar por las clavijas. Así lo hago, y la verdad es que me resulta sencillo. 

Llegando de nuevo al Circo de Soaso

Llego a la Cola de Caballo, inundada por una multitud de personas con muchas familias con niños. Me paro a comer y a pensar en todos estos días de vacaciones que ya se acaban. En todos los magníficos lugares que he visitado y en nuevos proyectos para realizar por estas montañas.



Sin más, inicio la bajada por el camino, cruzándome con una fila interminable de personas que suben. Me lo debo tomar con calma y adaptarme al ritmo de la masa de gente, especialmente en Las Gradas de Soaso, a las que no les presto atención. Un vez pasado este tramo, el camino se hace más ancho y puedo ir a mi ritmo y mucho más cómodo. Aún así se me hace largo. Los finales de cualquier salida siempre se hacen largos. Llego por fin a la pradera y tomo el bus en dirección Torla. Al llegar al parquing una larga cola de gente espera para subir. Bajo mi criterio, no son horas, pero está claro que cada persona puede decidir como organiza su día. 

A las cuatro de la tarde llego a Sarvisé y, dejando a Mayte durmiendo la siesta, yo me instalo un rato en la piscina y disfruto del agua fría de ésta. Por la noche nos vamos a Broto a cenar. Se acabaron las vacaciones.